Espacio de Sergio

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Francia: la insurección de los chalecos amarillos

http://www.anred.org/?p=108112

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A los Chalecos Amarillos (Ch. A.) se les han unido los estudiantes secundarios y los universitarios de Nanterre, donde empezó el 68. También los partidos de izquierda y muchos sindicatos de la CGT (transporte, funcionarios públicos) y, en el departamento de Isle-de-France, las centrales CFDT, FO, FSU y Solidaires que desfilarán en París, lo que ayudará a evitar las provocaciones.

Por su parte, gracias a su mayoría en el Parlamento, el gobierno superó la moción de censura en un debate donde el eje central no fueron las instituciones sino los Ch. A., pero su partido La République en Marche (LRM) no llega en las encuestas preelectorales ni al 20 por ciento y es superado por Rassemblement National (RN), el partido de extrema derecha lepenista disfrazado ahora de conservador, con el 24 por ciento. En esa Francia que se abstiene en las elecciones, quema su carnet de elector o se dispone a votar mayoritariamente por la extrema derecha o la derecha no lepenista pero muy reaccionaria, los Ch.A. podrían dar esperanzas.

Sus revindicaciones son fundamentalmente salariales y aún no se pronuncian contra los patrones ni contra el sistema capitalista, aún desconfían de los partidos -que consideran oportunistas- y de los sindicatos, a los que ven como aparatos con fines propios (la sindicalización en Francia en la industria oscila en torno al 10 por ciento de los trabajadores). Todavía luchan mucho más por conseguir combustible más barato para su automóvil privado que por la restitución de los ramales ferroviarios clausurados por el gobierno y la falta de transporte público que obligan a utilizar millones de coches, derrochando materias primas y energía y contaminando, para ir a hacerse explotar lejos de las casas de los trabajadores. En particular, aunque no hacen pronunciamientos racistas o xenófobos, tampoco combaten expresamente el racismo y la xenofobia.

El fondo de sus reivindicaciones es, sin embargo, objetivamente antisistémico. Anteponen, en efecto, la economía moral a las leyes y valores del capitalismo. Para los Ch.A., y la mayoría del pueblo francés, el derecho a una vida digna, a una vivienda decente, a una vida cotidiana segura y al trabajo y el tiempo libr,  están por sobre la propiedad privada, las ganancias y el mercado y la economía debe servir a los seres humanos en vez de esclavizarlos.

Ese sentimiento dio la base a la Revolución Francesa, a las barricadas y alzamientos obreros en Lyon en 1830, en Francia en 1848 y a la Comuna de París, la Resistencia y el 68. En los Ch.A. hay un sentimiento confuso y una conciencia histórica profunda que son revolucionarios y podrían ayudar a superar la aceptación del consumismo, del individualismo, del conservadurismo que todavía imperan en las mentes de quienes enfrentan una brutal represión del sistema creyendo luchar sólo contra un gobierno al que odian, sobre todo, por su soberbia, su arrogancia, su desprecio.

El gobierno, atemorizado por 24 días de caos y parálisis en el país, cedió migajas e hizo promesas que no son creídas. La gente “no quiere migajas sino toda la baguette y, si no se la dan, va a ocupar la panadería”. Va por más. El gobierno, para aflojar algo, prefirió otorgar unos 15 mil millones de euros endeudando al país (de todos modos, la deuda la pagarán los contribuyentes actuales y los futuros) en vez de tocar a los multimillonarios que este año declararon ganancias por 50 mil millones de euros y escondieron al Fisco otros cientos de miles de millones más en los paraísos fiscales. Con la supresión del Impuesto a la Fortuna favoreció a los multimillonarios y con la flat tax, la supresión de algunos impuestos, enriqueció más al 10 más rico de la población mientras aumentaba los impuestos para todos los explotados y agravaba la intensidad del trabajo con sus leyes antiobreras y sus recortes de personal.

Por eso ahora los Ch.A. exigen el control de la evasión fiscal, la reposición del Impuesto a la Fortuna y la supresión de la derogación de impuestos a las empresas en nombre de la dignidad, de la igualdad, de la fraternidad, de la justicia, o sea de valores que el capitalismo no reconoce y recuerdan los Estados Generales de antes de la Gran Revolución, al mismo tiempo que se niegan a tener jefes y líderes.

El gobierno, desesperadamente, quiere dividir a los Ch A. y lanza la provocación racista de la “identidad nacional” o finge que la insurrección de hecho no es más que una protesta por “más goulash”, como decía la burocracia soviética, hermanada en esto con los hombres del capital financiero.

Hay en Francia (y en parte en los Ch. A.) una peligrosa tendencia fascista latente, pero también hay una posibilidad democrática y anticapitalista que dependerá de la evolución de la actual unión entre las clases medias trabajadoras con los más explotados, gracias a la incorporación de otros sectores en lucha y, sobre todo, de las grandes fábricas, donde hay mucha discusión.

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Los analfabetos políticos que aun somos

 

Pablo Fucik – https://sites.google.com/site/blogdespanigo/opiniones/losanalfabetospoliticosqueaunsomos

 

 

Hay una frase famosa y muy cierta que dice “divide y vencerás”. Frase aplicada con éxito en todo el devenir histórico; lamentablemente más para mal que para bien; la división se ha convertido en el látigo más eficiente para mantenernos sojuzgados, mientras una minoría sigue viviendo a expensas del trabajo de la inmensa mayoría.

Así es la cosa. La fragmentación es tal que no nos permite encontrarnos y reconocernos, aunque caminemos las mismas calles, el mismo mercado, las mismas instituciones públicas y aunque la urgencia de alimentar a los hijos sea la misma.

Somos los que más buscamos refugio y salida en algún dios, y aun cuando ese dios en todas las lenguas y en todas sus formas nos hable de la primacía del trabajo y del pecado capital que representa el hecho de robar o sea vivir del trabajo de otro; es tal la fragmentación, la división; que no identificamos al ladrón y frecuentemente le agradecemos al malhechor que nos dio una migaja de lo que nos robó.

Así es la cosa; quienes han tenido por siglos el poder sobre los que realmente generan riquezas; en la división, en la fragmentación han encontrado su mejor herramienta de dominación.

El primer paso de esa fragmentación, fue el estudio del trabajo, algo tan absurdo de separar y allí se inicia el absurdo de esta vida; donde un 10% dominan al 90%, así nacieron las letras, escuelas, academias, universidades y ese 10% eran dignos para tales enseñanzas y el trabajo se convirtió en castigo, en tarea indigna del hombre libre; para los Aristóteles, de manos delicadas y gran erudición, les correspondía explicar lo natural de la esclavitud y al esclavo aceptar su papel en el teatro del poder y de la obediencia.

Se erigió entonces una ética de la hermandad social en medio de esas tremendas inequidades; así pues, resultaron ser los inadaptados, los subversores, los que alteraban y dividían los designios de la naturaleza aristotélica; los espartacos. Los que labraban la tierra y colocaban el pan en la mesa, los empíricos, los que les falto la experiencia sistematizada para no fallar dispersos en el noble intento redentor.

Así fue la cosa y así sigue siendo; siglos tras siglos y el método es el mismo con el agravante de la sofisticación, del refinamiento; ya no es el látigo lacerando la piel esclava, es la esperanza esclavista lacerando la mente esclava. El esclavo moderno no sueña romper cadenas para liberarse; sueña ser propietario de las cadenas, no es liberar su clase es moverse de clase, de estatus. Para el patrón moderno esto no es un atrevimiento, todo lo contrario, le estimula, le cuenta historias del mendigo a millonario, le seduce; en fin, como todo propietario de loterías sabe que las probabilidades de ganar son pocas y así se le va la vida al 90% jugando a ser del selecto 10%, huyendo de su condición, al ritmo de una moda que sobre gira sus cuentas, pero así como huye y sueña con el golpe de suerte, odia cualquier tentativa de igualitarismo que pueda echar por tierra su quimera de oropel.

Así es la cosa y es que la fragmentación se hizo cultura y desde esa cultura pensamos y actuamos en retazos, desconectados de la totalidad, creando fronteras infranqueables en los campos de la convivencia humana, convirtiéndonos en islas y uno de esos campos es el trasversal a todos, como lo es la política.

Así es la cosa; quienes por milenios nos han dominado redujeron la política a un ámbito tan concreto como el ejercicio de una actividad deportiva, y una actividad tan común en el ser social se convirtió en el oficio de ciertos profesionales y el resto somos hinchas o fanáticos de tal o cual franquicia que se disputa el poder, porque en cuestiones de preferencias deportivas las simpatías o antipatías, los afectos o desafectos son el resultantes de los artificios de venta.

Tratamos la política con afición, estrechando su horizonte a las miserias percibidas, al odio inducido por estrategias de marketing; terminamos reduciendo la política a la irracionalidad del hincha, insultándonos y descalificándonos, como fanáticos de equipos contrarios; desconectados de nuestra familia, de nuestro barrio, de nuestros compañeros y compañeras de trabajo, de nuestras angustias reales y del sueño que nos pueda unir, y así muchas veces ¿Cuantos Cristos hemos salido a crucificar?, mientras el Pilatos opresor se lava las manos para celebrar con banquete nuestro inadmisible martirio.

En fin; seguimos siendo los mismos analfabetos políticos, que creemos saberlo todo y no sabemos que en este nuevo milenio seguimos siendo la mayoría; fragmentada, atomizada. Desconectados de los esclavos modernos que aun somos, más cerca del látigo de los imperios y más lejos del abrazo libertario de nuestro hermano Espartaco.


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Las 14 características del fascismo

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http://www.worldcantwait-la.com/14_fascismo.htm

El Dr. Lawrence Britt, politólogo, escribió un artículo acerca del fascismo que apareció en la revista Free Inquiry, una revista de corte humanista. El Dr. Britt estudió los regímenes fascistas de Hitler (Alemania), Mussolini (Italia), Franco (España), Suharto (Indonesia) y Pinochet (Chile). El encontró que estos regímenes tienen 14 puntos en común, los cuales llamó: “las características que identifican al fascismo”

Las catorce características son:

  1. Nacionalismo poderoso y permanente.

Los regímenes fascistas tienden a hacer constantes el uso de frases, slogan, símbolos, canciones y otra parafernalia patriótica. Las banderas se ven por todos lados, así como los símbolos de la bandera en ropa y desplegada públicamente

  1. Disgusto por el reconocimiento de los Derechos Humanos.

Debido al miedo a los enemigos y a la necesidad de seguridad, el pueblo en los regímenes fascistas es persuadido que los Derechos Humanos deben ser ignorados, en algunos casos por “necesidad”. El pueblo tiende a mirar de otra forma e inclusive a aprobar la tortura, ejecuciones sumariales, asesinatos, largas encarcelaciones de prisioneros etc.

  1. Identificación de los enemigos o chivos expiatorios como una causa unificada.

El pueblo es conducido a un frenesí patriótico sobre la necesidad de eliminar un peligro percibido como común en forma de enemigo, ya sean las minorías raciales, étnicas, religiosas, liberales, comunistas, socialistas, terroristas etc.

  1. Supremacía de lo militar.

Aunque existan muchos problemas domésticos, a los militares se les da una cantidad desproporcionada de soporte financiero y la agenda domestica es descuidada. Soldados y militares en servicio son vistos como glamorosos.

  1. Sexismo rampante.

El gobierno de las naciones fascistas tiende a ser dominado casi en su totalidad por el sexo masculino. Bajo los regímenes fascistas tradicionales, se hace más rígida la importancia del género. La oposición al aborto es alta, así como la homofobia y las legislaciones anti gay en la política nacional.

  1. Control de los medios de comunicación.

Algunas veces los medios son controlados directamente por el gobierno, en otros casos los medios son controlados indirectamente por las regulaciones gubernamentales, o por persuasión a los periodistas y censura a los ejecutivos, especialmente en tiempos de guerra.

  1. Obsesión con la Seguridad Nacional.

El miedo es usado como una arma motivacional por el gobierno para controlar las masas.

  1. La religión y el gobierno están entremezclados.

Los gobiernos en las naciones fascistas tienden a usar la religión predominante en el país como arma de manipulación de la opinión pública. La retórica religiosa y la terminología común es usada por los líderes del gobierno, aun cuando los jerarcas religiosos estén diametralmente opuestos a las acciones y políticas del gobierno.

  1. El poder corporativo es protegido.

La aristocracia industrial y de los negocios de las naciones fascistas usualmente son quienes ponen a los líderes del gobierno en el poder, creando una beneficiosa relación empresas / gobierno con la élite de poder.

  1. El poder Laboral es suprimido.

Porque las organizaciones de poder laboral son las únicas amenazas de los gobiernos fascistas, los sindicatos y asociaciones laborales son eliminados.

  1. Desprecio por los intelectuales y las Artes.

Las naciones fascistas tienden a promover y tolerar una abierta hostilidad a la educación superior y la academia. No es poco común que profesores y otros académicos sean censurados e inclusive arrestados. La expresión libre del arte es atacada y los gobiernos usualmente se rehúsan a financiar las artes.

  1. Obsesión con el crimen y el castigo.

Bajo los regímenes fascistas se le dan poderes casi ilimitados a las fuerzas represivas legales. La gente a menudo es obligada a hacerse la vista gorda sobre los abusos policiales e inclusive a abandonar libertades civiles en el nombre del patriotismo. Existe a menudo una fuerza policial nacional con poderes ilimitados en naciones fascistas.

  1. Rampante amiguismo y corrupción.

Los regímenes fascistas casi siempre gobiernan con grupos de amigos y asociados que se posicionan unos y otros en los cargos gubernamentales y usan el poder gubernamental y la autoridad para proteger a sus amigos de la responsabilidad de rendir cuentas. No es infrecuente que en los regímenes fascistas los líderes gubernamentales se apropien en inclusive roben descaradamente los recursos y tesoros nacionales.

  1. Elecciones fraudulentas.

Algunas veces las elecciones en las naciones fascistas son un verdadero fraude. Otras veces las elecciones son manipuladas por campañas difamatorias en contra de los candidatos opositores e inclusive el asesinato de los mismos. También usan las legislaciones para el control del número de votos, el control políticos distrital y la manipulación de los medios de comunicación. Las naciones fascistas también usan típicamente a sus tribunales de justicia para manipular y controlar las elecciones.

 


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La Cumbre del G20 y la “gobernanza global” en crisis

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Matías Caciabue  * – http://estrategia.la/2018/11/29/la-cumbre-del-g20-y-la-gobernanza-global-en-crisis/

El por el entonces presidente norteamericano George W. Bush, abatido y en retirada, convocó por primera vez el G20 en la ciudad de Washington en noviembre de 2008. El objetivo de ese cónclave multilateral era intentar encontrar una salida mundial a la crisis económica desatada meses atrás.

Esa primera cumbre de mandatarios intentó plantear un rediseño del sistema financiero que sólo sirvió para legitimar el rescate selectivo, con fondos públicos de los países centrales, de ciertos bancos de proyección global.

Con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, el proyecto estratégico globalista ocuparía los resortes institucionales estadounidenses e interamericanos para proyectar al G20 como un instrumento de una “nueva gobernanza” planetaria. Tal es así, que, en la tercera cumbre -en Pittsburgh, septiembre de 2009-, se decidió que esta instancia reemplazaría al obsoleto G-8 de las potencias beligerantes de la Segunda Guerra Mundial y al G-8+5, que desde 2005 ampliaba al grupo original para incluir a Brasil, China, India, México y Sudáfrica.

Pero la propuesta globalista, de crear del G20 un espacio ejecutivo de un cada vez más nítido Estado-red mundial, conteniendo a dos tercios de la población del planeta, al 85% del PBI, al 75% del comercio y al 80% de la inversión del mundo, en este 2018 da todas las señales de una crisis institucional y geopolítica.

Argentina en el G20

Argentina es, desde el punto de vista económico, el país menos relevante del Foro. La llegada de Macri al gobierno, con su promoción de la parálisis de todos los organismos de integración regional latinoamericanos, su propuesta económica que empuja a una creciente “acumulación por desposesión”, y su apuesta por la asistencia del FMI, agregaron a esa debilidad estructural un profundo raquitismo político.

El viraje geopolítico de Macri llevó al país sudamericano de protagonista del multilateralismo mundial a lacayo del proyecto estratégico neoconservador que impulsa Donald Trump desde su llegada al gobierno norteamericano.

En tal sentido, el gobierno argentino planteó una agenda de trabajo diseñada para encontrar la complacencia de Trump: futuro del trabajo, educación en la era digital, financiación de proyectos de infraestructura a favor del desarrollo, y la agricultura sustentable. La lucha contra el cambio climático, la concertación sobre políticas monetarias y los múltiples conflictos comerciales mundiales, donde destaca el que Estados Unidos mantiene con China, no estarán en la agenda.

El pais anfitrión atraviesa una crisis económica devenida en crisis política. Desde la llegada de Macri al gobierno, todos los índices macroeconómicos (empleo, pobreza, inflación, entre otros) registran una profunda regresión: el conflicto social ha ido en aumento y la represión ha ido ganando lugar a la asistencia social de los sectores populares.

La reunión cumbre del G20 sirvió como marco de justificación del montaje cada vez más consolidado de un Estado policíaco. “Terroristas” de toda calaña (mapuches, anarquistas, libaneses), criminalización de los movimientos populares asociándolos al narcotráfico, suspensión de un megaevento deportivo por fallas insólitas en el operativo de seguridad, y el asesinato a sangre fría de tres dirigentes territoriales en tres días por parte de las fuerzas represivas del Estado, tiñen el panorama de un anfitrión convulsionado.

La Cumbre y los conflictos que lo atraviesan

Tan convulsionado como el anfitrión está el mundo. Las disputas de diversos proyectos estratégicos a nivel mundial muestran un mundo que dibuja cada vez más el contorno de una guerra mundial “por partes”. Estos son los 5 conflictos geopolíticos del momento que atraviesan el escenario de la Cumbre de Buenos Aires, marcando la crisis que atraviesa el sueño de una “gobernanza global”

1) Trump, Putin, Soros y el totalitarismo saudita

El asesinato y desaparición del periodista disidente Jamal Khashoggi en un consulado de Arabia Saudita en territorio turco salpican al príncipe heredero Mohammed ben Salman, ariete petrolero y político del neoconservadurismo imperante en Estados Unidos e Israel.

Aunque difícil de encajar el régimen totalitario saudí en los preceptos de la democracia angloamericana, la denuncia política del presidente turco Recep Tayyip Erdogan habilitó un cerco de las fuerzas multipolares mundiales (Rusia, Irán, Siria) contra el principal financista del Estado Islámico (ISIS), fortalecida con la reciente denuncia radicada en la justicia argentina contra el príncipe saudita a cargo de los abogados de Human Right Watch, una de las ONG financiadas por el magnate George Soros, principal impulsor de la idea globalista de “sociedades abiertas” y conocido por ser “el hombre que provocó la quiebra del Banco de Inglaterra”.

2) Guerra comercial entre Estados Unidos y China

Después de un período en que los presidentes estadounidenses buscaron incorporar a China en el orden capitalista, Donald Trump trazó un sendero de confrontación unilateral. El cambio de la política de Washington comenzó antes de la presidencia de Trump. El “giro hacia Asia” de Barack Obama en 2011 presagió una postura militar más dura para acompañar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), que excluía a China. Ese acuerdo seguirá como TPP-11 tras la renuncia firmada por el puño de Donald Trump.

La apuesta neoconservadora de Trump intenta construir una economía transnacionalizada con eje en la producción y las finanzas de EEUU y el Atlántico norte, es decir, el “Occidente Global”. La guerra comercial abierta a partir de la imposición de aranceles al acero y al aluminio lejos está de constituirse en una medida proteccionista, al menos a la manera que esto se entendía en el siglo XX. Tanto China como la UE esta semana denunciaron en la OMC los aranceles norteamericanos al acero.

Un artículo del periódico argentino El Cronista señala que “las comparaciones simplistas con la guerra fría malinterpretan la historia. La Unión Soviética estaba casi fuera del sistema económico occidental. Los intereses económicos de China y de EEUU están inmersos en la red de interdependencia llamada globalización. La Unión Soviética nunca igualó el poder económico de EEUU y que China pronto superará. Dicho eso, la guerra fría ha dejado lecciones. La más evidente es que Occidente es infinitamente más fuerte cuando se mantiene unido”.

3) El Brexit y la disputa por el proyecto de construir un “ejército europeo”

La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea avanza con el acuerdo acordado la última semana. La salida de los británicos del proyecto de unidad continental profundiza aún más la debilidad geopolítica de la UE, en franca decadencia desde la crisis económica de los PIGS de los años 2012 y 2013. Ante esto, y en las conmemoraciones del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, el presidente francés ensayó públicamente una propuesta de construir un “ejército europeo”.

Reunido con la canciller alemana Angela Merkel en el vagón del tren donde se firmó el armisticio que selló la paz en 1918, Emmanuel Macron señaló que “los europeos sólo estarán protegidos si se decide la creación de un verdadero ejército europeo. Debemos protegernos ante China, Rusia, e incluso ante Estados Unidos”. El armado de un ejército continental soberano pondría a todo vapor, por supuesto, al debilitado complejo militar-industrial germano-francés.

Donald Trump, vía twitter contestó que “el Presidente Macron acaba de sugerir que Europa construya su propio ejército para protegerse contra Estados Unidos, China y Rusia. Esto es muy insultante. Tal vez Europa debería primero pagar su contribución a la OTAN a la que Estados Unidos subvenciona ampliamente”.

Por lo pronto, las declaraciones del presidente francés, cercado por una bajísima imagen positiva (de apenas el 29%) y por amplias movilizaciones populares, parecieron ser una maniobra para obligar al actual inquilino de la Casa Blanca a multilateralizar la mesa de la OTAN.

4) Agudización de las tensiones políticas y militares entre Ucrania y Rusia

Las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk (RPD y RPL, respectivamente) acudieron a las urnas el pasado 11 de noviembre para elegir a sus nuevas autoridades, pese al intenso protestas del gobierno de Ucrania. En Donetsk, el dirigente prorruso Denís Pushilin se impuso a otros cuatro candidatos y ganó el sufragio con el 60,85% de los votos y su movimiento “República de Donetsk” entró en el Parlamento con el 72,5% de apoyo.

En Lugansk, Leonid Pásechnik venció con más del 65% de los votos y su partido “Paz para Lugansk” ganó la votación al Parlamento de la RPL con más del 70% de los sufragios. Las elecciones contaron con observadores internacionales de Abjasia, Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Grecia, Italia, Osetia del Sur, Rusia y otros países.

Petró Poroshenko, presidente de Ucrania, exigió “una convocatoria urgente del Grupo Trilateral de Contacto por las elecciones que las milicias de Donbás, -y agregó- en estas condiciones el Ejército de Ucrania es el garante de la independencia ucraniana, garante de la liberación de los territorios de Donbás ocupados ilegalmente”.

En los últimos 15 días, el “Grupo de Contacto”, conformado por Ucrania, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y Rusia, no pudo encontrar una solución política del conflicto en la región de Donbas, y ejercicios militares de Ucrania y Rusia han vuelto a escalar un conflicto que estaba en un impasse desde los acuerdos suscritos en la ciudad bielorrusa de Minsk en septiembre de 2014 y febrero de 2015. La OTAN celebrará una reunión de emergencia por la escalada del conflicto tras el apresamiento de tres buques ucranianos en el Mar Negro.

5) Venezuela, escenario central de la disputa regional

La revolución bolivariana, anclada en sus profundas transformaciones de la estructura y la superestructura venezolana, resiste una suerte de golpe continuado desde que Obama promulgara una ya famosa Orden Ejecutiva en marzo de 2015.

La hipocresía internacional se horroriza con la difícil situación que vive Venezuela producto de un bloqueo financiero y una guerra económica. La prensa hegemónica y el digitado mundo virtual construyen todos los días la idea de una “crisis humanitaria”, pero jamás articulan la situación que vive este pais con los incesantes ataques que le propina la oligarquía financiera transnacional.

Esa misma prensa calla ante la alarmante trata de personas que viven los venezolanos una vez que deciden emigrar de su país a otros de la región. El Plan “vuelta a la patria” del gobierno bolivariano ya ha permitido el regreso a su país de 10 mil venezolanos, 54% de los cuales denuncia como motivo de su retorno el constante hostigamiento en el país receptor, denunciando fuertes episodios de xenofobia, explotación, maltrato laboral y social.

La realización del G20 en la región pondrá, muy probablemente, a Venezuela en el debate. Por un sesgado punto de vista jurídico, tanto el devaluado Michel Temer –de salida- como el local Mauricio Macri intentarán esgrimir que el 10 de enero del próximo año habrá en Venezuela una vacancia presidencial, que convertiría a Nicolás Maduro en el dictador con el que fantasean las corporaciones de la comunicación y los gobiernos de la derecha. Todo indica que Venezuela tendrá el respaldo de China, Rusia y Turquía.

El pato de la boda

Otros conflictos tensionarán también el escenario: La parálisis de las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur (ahora también debilitado tras el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil), las propuestas sobre una reforma a la Organización Mundial de Comercio, el acuerdo nuclear con Irán, la guerra en Siria, el acuerdo climático de París y la negativa de Trump en firmarlo, y la crisis migratoria en Estados Unidos y en Europa.

El presidente argentino es, ante este escenario, el “pato de la boda”, y los argentinos resisten con movilización popular la instalación de un no formalmente decretado Estado de sitio, remarcando el camino represivo que sostiene un modelo económico de miseria y hambre.

El viernes, en la previa a la inauguración de la Cumbre, una gran movilización popular protestará en el marco de una agenda que inició con un acto en el estadio del Club Atlanta el  martes 27. La confluencia “Fuera G-20 y FMI”, que reúne a más de 100 organizaciones sociales y políticas, promete mostrar a los ojos del mundo que en el país y la región existe una fuerza social de oposición política que todos los días pelea contra la restauración neoliberal.

*Licenciado en Ciencia Política (UNRC), estudiante de la Especialización en Pensamiento Nacional y Latinoamericano (UNLa), redactor-investigador argentino del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, http://www.estrategia.la)


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El G20 y los sombríos pronósticos de la economía mundial

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Germán Gorraiz López – https://www.contrainfo.com/29580/el-g20-y-los-sombrios-pronosticos-de-la-economia-mundial/

El fenómeno de la globalización económica ha conseguido que todos los elementos racionales de la economía estén interrelacionados entre sí debido a la consolidación de los oligopolios, la convergencia tecnológica y los acuerdos tácitos corporativos, neoliberalismo económico que sería el culpable de que según la OIT para el 2.019 el número total de desempleados en el mundo sería de 213 millones (6% de la población activa).

Ello estaría aunado con un déficit de 65.000 millones de dólares en los presupuestos de los países pobres y con cerca de 44 millones de personas viviendo en la absoluta pobreza según Intermón Oxfam, por lo que las autoridades económicas mundiales debieran impulsar la frágil recuperación económica global, promover una capacidad productiva diversificada y garantizar una evolución equilibrada de los ingresos, objetivos que no tendrán su plasmación en la agenda de la próxima Cumbre del G20 a celebrar en Buenos Aires a finales de Noviembre.

El crecimiento asimétrico de América Latina

La publicación por el FMI de su informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO en inglés) augura un notable descenso de sus previsiones de crecimiento para América Latina ( 2´2 % para el 2019), lo que le aleja del resto de zonas emergentes que tendrían un crecimiento estimado del 3,4 % y vendría provocado por el caos económico venezolano, la entrada en recesión de Argentina (-1,9%) y la ralentización de México y Brasil quedando tan sólo Bolivia, Perú, Paraguay y Chile como islotes en un océano de aguas estancadas, lo que agudizará el crecimiento asimétrico de América Latina. Así, la contracción de la demanda mundial de materias primas estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior que podrían terminar dibujando un escenario de estancamiento económico secular en América Latina y Caribe. Así, según la Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80). Además, la política anti-inmigración de Trump conllevará una severa constricción de la entrada de remesas de dólares en México, El Salvador, Honduras y Guatemala, lo que podría suponer una debacle económica y social y terminar por desencadenar frecuentes estallidos de conflictividad social y un severo retroceso de las libertades democráticas.

¿Retorno del proteccionismo comercial?

El retorno al endemismo recurrente de la Guerra Fría entre EEUU-Rusia tras la crisis de Ucrania y la imposición de sanciones por UE-Japón-EEUU contra Rusia , marcarían el inicio del ocaso de la economía global y del libre comercio, máxime al haberse demostrado inoperante la Ronda Doha (organismo que tenía como objetivo principal de liberalizar el comercio mundial por medio de una gran negociación entre los 153 países miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y haber fracasado en todos sus intentos desde su creación en el 2011. La economía global estaría amenazada por la aparición de medidas neo-proteccionistas en los países del Primer Mundo, especialmente tras la firma por Donald Trump de la orden ejecutiva “Buy American, Hire American” (compra americano, contrata americanos) así como por la posible retirada de EE.UU del Tratado Internacional suscrito por 195 países en el 2015 para reducir las emisiones contaminantes, conocido como Acuerdo del Clima de París. Así, asistiremos al finiquito o renovación de los Tratados Comerciales transnacionales (TTIP, NAFTA y TTP) y a la implementación por las economías del Primer Mundo de medidas proteccionistas frente a los países emergentes cuyo paradigma sería el establecimiento por EEUU de medidas antidumping contra el acero y el aluminio mediante la imposición de aranceles del 25% y del 10% respectivamente y que significarán el retorno al Neo-Proteccionismo económico con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

Petróleo+ Dólar, la tormenta perfecta

La conjunción de una nueva crisis del petróleo que podría elevar los precios hasta los 100 $ el barril con la excesiva fortaleza del Dólar podría provocar una ciclogénesis económica. Los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, inventarios que habrían sufrido una caída por debajo de la media de los últimos cinco años. Ello, aunado con un aumento de la demanda energética mundial cercana a 1,5 millones de barriles al año, el recorte de producción pactado entre Rusia y la OPEP y una peligrosa caída de la producción en países como Venezuela (600 mil barriles menos al día), Angola (300 mil barriles menos al día), posibles disrupciones en el bombeo de países inestables como Nigeria y Libia y el incremento de sanciones de EEUU a Irán podría desembocar en un recorte de 1,5 millones barriles, lo que conllevará un peligroso incremento de los precios del crudo hasta rozar los 100 $ barril, que darán lugar a tasas de inflación desbocadas e incrementos del precio del dinero por parte de los Bancos Centrales, lo que provocará la asfixia económica de países con una Deuda Pública estratosférica.

Riesgo de estancamiento económico mundial

La total retirada por la Fed de sus medidas de estímulo a la economía estadounidense aunado con las sucesivas de tipos de interés debido a la elevada inflación en EEUU, provocará una preocupante falta de liquidez en los mercados así como un notable encarecimiento del dinero lo que aunado con la revalorización de la Deuda soberana (bono norteamericano podría superar el 4% de rentabilidad), provocará que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial. Todo ello originará una psicosis vendedora que provocará que el Dow Jones de Industriales salte por los aires y termine por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil que sería hija de la euforia de Wall Street (y por extrapolación del resto de bolsas mundiales) tras las políticas monetarias de los grandes bancos centrales mundiales que han inundado los mercados con centenares de miles de millones de dólares y euros con la esperanza de relanzar la economía, más aún cuando las colocaciones sin riesgo ( deuda de EEUU o de Alemania), no retribuían nada a los inversionistas. Dicho crack bursátil tendrá como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras que podría dibujar un escenario de estancamiento económico secular (secular stagnation) para el 2021.

 

Germán Gorraiz López es analista de política y economía internacionales


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El tercer ciclo neoliberal en Argentina

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José Figueroa* – http://la5tapata.net/el-tercer-ciclo-neoliberal-en-argentina/

La Convención de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes (CIDN) cumple 29 años en 2018. Se aprobó en la Asamblea General de Naciones Unidas un 20 de noviembre de 1989. Nuestro país ratificó la Convención en 1990 y en 1994 le otorgó rango constitucional. Desde entonces el Estado Argentino está obligado a garantizar todos los derechos establecidos en la Convención a todos los niños, niñas y adolescentes que viven en nuestro país. La Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de la Niñas, Niños y Adolescentes sancionada en 2005 establece la aplicación obligatoria de la Convención.

Pero debemos denunciar que la CIDN (como otros compromisos internacionales con rango constitucional), no se cumplen en nuestro país desde que Miauricio Macri llegó al gobierno. En otros casos, directamente se violan derechos humanos consagrados constitucionalmente merced al establecimiento de facto de un Estado de Excepción.

El tercer ciclo neoliberal en Argentina protagonizado por la Alianza Cambiemos, ha producido el daño social más significativo desde la recuperación democrática. No hay un solo indicador que demuestre lo contrario. La situación de los niños y niñas en nuestro país -en relación a la incidencia de la pobreza sobre su conjunto- pone de manifiesto que la Alianza Cambiemos vino a realizar un cambio social profundo. La guerra dejó al enemigo interno definido otrora como subversivo para ocuparse de otro enemigo: el populismo. Del paradigma de la dictadura feroz y sangrienta se pasó al estrangulamiento del Estado Social de Derecho vía el libre mercado. Una de las víctimas principales del nuevo ciclo económico y político -entre otras- son lxs niñxs.

La aparición de una pobreza de masas es simultánea a la devastación económica producida con el único fin de la transferencia descomunal de ingresos desde los sectores productivos hacia los sectores más concentrados de la economía. La contrapartida de las medidas gubernamentales, afectó la calidad de vida de la mayoría de los argentinos al reducir el poder adquisitivo del salario real de modo brutal: cayó 6,1% en el mes pasado, 7,3 en lo que va del año y desde que Macri asumió, el deterioro ha sido del 18% [1].

En relación al tema que nos ocupa -la incidencia de la pobreza en el universo infanto-juvenil- la AUH (Asignación Universal por Hijo) se destina primordialmente a la compra de alimentos. Los titulares de la AUH son un poco más de 3 millones 800 mil y el monto es de $ 1.684 [2]. Los sectores sociales que perciben esta ayuda monetaria, destinan el 53% de sus ingresos a la compra de alimentos. Una característica de este derecho es que fuera un complemento del ingreso familiar, de este modo, representaba alrededor de un 25% a 35% del ingreso total de los hogares. La descomunal devaluación en 2018 de más del 120% (operada a través de la corrida cambiaria), terminó por licuar el poder de compra de la AUH y envió a todos sus beneficiarios directamente hacia la indigencia: una AUH hoy alcanza para adquirir apenas un Kg. de pan por día durante un mes.

Dejó de ser una política de protección ampliada (tal su espíritu normativo al encuadrarse en un derecho de seguridad social) a devenir en apenas un “refuerzo asistencial”. En dirección al mundo adulto donde habitan los progenitores de lxs niñxs a los que nos referimos, el ejecutivo autorizó por decreto un subsidio cuasi caritativo, dos bonos extraordinarios otorgados por única vez, una vergüenza comparada con la “compensación” a las empresas distribuidoras por la devaluación de la moneda nacional. Si en sus 9 años de implementación explicaba la disminución del 30% de pobreza extrema (alimentaria), hoy, expone su costado inverso. Sólo en 2018, los cálculos señalan un aumento del 90% en la Canasta Alimentaria, pero anualizada entre agosto de 2017 y agosto de 2018, el incremento ha sido del 123%. La reducción del consumo de carnes (54%), lácteos (34%) y frutas y verduras (63%) es correlativo al aumento promedio del 71% en estos alimentos.

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En 2015, UNICEF evaluaba que el 24,5% de los niños y niñas de Argentina estaban bajo situación de pobreza [3]. Tres años después, las estimaciones indican que la pobreza afectaba al 47,7% de los niños y niñas argentinos. El registro de la pobreza en el universo infancia, desde que la Alianza Cambiemos gobierna, se duplicó. Estos porcentajes se traducen en millones de personas: 5,6 millones de niñas y niños pobres, de los que 1,3 millones están en situación de pobreza extrema, es decir, que residen en hogares cuyos ingresos son insuficientes para adquirir la Canasta Básica Alimentaria [4]. Cito aquí un informe pertinente: el “Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2018”, publicado este miércoles 7 de noviembre por la FAO, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) que establece que 3,8 millones de argentinos (8,7% de la población total) padecen “inseguridad alimentaria grave” [5]. Este dato, duplica el del último informe del INDEC [6], donde el organismo publicó que la indigencia de 2018 es prácticamente igual de baja (4,8%) que la informada en el año 2012, la más baja desde la recuperación democrática.

Íntimamente relacionado con aquello, la situación del mercado laboral (en medio de un ambiente recesivo e inflacionario) explica el impacto en los hogares de dicho contexto. Desde que asumió Macri, la desocupación se incrementó un 70%. En el segundo trimestre del año en curso, la tasa de desempleo subió al 9,6% de la PEA (Población Económicamente Activa), el más alto de los últimos doce años [7]. La desocupación total supera los 2 millones de personas mientras que la subocupación afecta a más de 2,5 millones. Por otra parte, la tasa de ocupados demandantes de empleo subió al 16% y la presión de esa demanda sobre el mercado de trabajo creció al 31,9%. En total -por uno u otro motivo- 7 millones de personas hoy tienen problemas de empleo y se consolida un esquema económico basado en la precarización laboral y la baja de los salarios reales.

Por ello, si se segmenta la población de niños en tres grandes grupos de edad se observa que la incidencia mayor de la pobreza aumenta al 85% cuando el niño reside en un hogar cuyo jefe o jefa está desocupado, al 64% cuando es inactivo, y al 65% cuando es un asalariado informal. La pobreza infantil también es mayor en hogares donde la jefa es mujer (55,3%), el jefe o jefa tiene un bajo nivel educativo (72,5%) o es menor de 25 años (51,6%).

Hacia 2015, la tasa de trabajo infantil [8] (niños y niñas entre 5 y 15 años) estaba en el 3% (205.000) y pasó abruptamente a situarse en el 10% en 2018 (763.544), resultando un incremento del trabajo infantil del 272% [9]. Más de la mitad de los niños y niñas que trabajan, lo hacen obligados por la crítica situación económica familiar y más del 54% de ellos, no perciben ninguna transferencia de ingresos no contributivos por parte del Estado.

En 2017, los hogares de bajos recursos (deciles 1 a 5) destinaban ya el 25% de sus ingresos para afrontar el pago de las facturas de servicios. En 2018, aquel porcentaje trepaba al 50%.

No hay dinero para adquirir los alimentos en la mayoría de los hogares argentinos. Por ello, no puedo darle crédito a los datos que informa el INDEC.

Parafraseando al ex senador radical Ernesto Sanz, la AUH hoy se va por la canaleta del tarifazo y la devaluación.

 

*Prof. José Figueroa – Docente UNSJ-FACSO – Cátedra Realidad Social Argentina


Referencias:

[1] CUPARO, M. “Por el pico inflacionario el salario real cayó en octubre al punto más bajo de la década”. BAENegocios. Bs. As. 09-11-2018

[2] Presidencia de la Nación. Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. “Resumen de Indicadores Sociales”. Bs. As. 2018.

[3] PAZ, J. “Bienestar y pobreza en niños, niñas y adolescentes”. Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico, Universidad Nacional de Salta / UNICEF Argentina. Bs. As. 2016.

[4] UNICEF, IELDE. “La pobreza monetaria en la niñez y la adolescencia en Argentina”. Bs. As. Junio de 2017. Este informe ejecutivo es el que contiene la información estadística más actualizada (vigente), aunque no disponga de los datos del impacto de la megadevaluación de agosto del corriente año, donde el dólar pasó los $40 y la inflación acumulada llegó al 32,4%.

[5] Diario Tiempo Argentino. Información General. Bs. As. 7 de noviembre de 2018.

[6] INDEC. Informes Técnicos, Vol. 2 N188 Condiciones de Vida, Vol.2 N 12. “Incidencia de la pobreza y la indigencia en 31 aglomerados urbanos. Primer Semestre de 2018”. Bs. As. Septiembre de 2018.

[7] INDEC. Informes Técnicos Vol. 2 Nº178. “Trabajo e Ingresos”, Vol. 2 Nº6. Segundo Trimestre 2018. Bs. As. Septiembre de 2018.

[8] UNICEF Argentina. “Estado de situación de la niñez y la adolescencia en Argentina”. Bs. As. Noviembre de 2016.

[9] INDEC. EANNA “Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes 2016-2017”. Bs. As. Noviembre de 2018.


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El Producto Interno Bruto (PBI) no mide igualdad ni bienestar social

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Hedelberto López Blanch –  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=247118

 

La medición de una nación por el PBI se convierte muchas veces en una cortina para ocultar la realidad que vive la mayoría de sus habitantes pues no mide la desigual distribución de las riquezas, la extracción de las ganancias por las empresas transnacionales y las políticas socio-económicas que esgrimen los diferentes Estados y gobiernos.

Si nos guiáramos por la forma de medir el Producto Interno Bruto (PBI) podríamos aseverar que en las naciones con mayor promedio alcanzado en un año, sus pueblos deberían gozar de mejor bienestar social para satisfacer las principales necesidades básicas como alimentación, acceso a la educación, salud y disminución de la pobreza.

El PBI es el valor total de la producción corriente de bienes y servicios finales dentro del territorio nacional durante un período de tiempo determinado, que generalmente abarca un año y se calcula según el precio de los factores o el precio de mercado.

Aunque el PBI representa la forma más importante para estimar la capacidad productiva de una economía, tiene varias deficiencias como la de ofrecer datos imprecisos sobre el nivel de bienestar y de equidad entre la población pues calcula la producción de bienes y servicio sin determinar su finalidad.

Fue en 1934 que el economista estadounidenses Simon Kuznets, creó una serie de indicadores, entre ellos el PBI, que permitían conocer cuánto producía, consumía o ganaba un país. Años más tarde también expresó preocupación al comprender que el PIB no era la mejor tabla para medir el bienestar de los ciudadanos.

Como expresan numerosos analistas, la medición de una nación por el PBI se convierte muchas veces en una cortina para ocultar la realidad que vive la mayoría de sus habitantes pues no mide la desigual distribución de las riquezas, la extracción de las ganancias por las empresas transnacionales y las políticas socio-económicas que esgrimen los diferentes Estados y gobiernos.

Un estudio del Banco Mundial indica que en el índice de los 10 países más desiguales, ocho son de América Latina y como era esperar, pese a las campañas desinformativas, Venezuela no se encuentra entre ellos. Y es que pese a la violenta guerra económica-financiera que ha padecido la República Bolivariana desde hace más de 15 años, el gobierno ha mantenido contra todos los inconvenientes, los innumerables logros sociales a la población.

No es menos cierto que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se muestran eufóricos cuando el PIB aumenta en las naciones porque lo ven como un triunfo en la aplicación de las políticas neoliberales impulsadas por esas instituciones financieras controladas por Estados Unidos y otros países desarrollados.

Analicemos otros casos. 

Perú ha crecido un 4 % como promedio su Producto Interno Bruto de 2012 a 2017, cifra halagüeñas para cualquier país sobre todo los clasificados como subdesarrollados.

Los datos sociales echan por tierra esos números: el 10 % de la población adinerada es 50 veces más rica que el 20 % de los más necesitados; cerca del 60 % de sus habitantes están catalogados como pobres; uno de cada tres niños sufre desnutrición lo que aumenta a uno de cada dos en las zonas más menesterosas del país como Huancavelica; el 40 % de la población carece de acceso al agua potable y el 70 % a los servicios sanitarios.

En Argentina, que había logrado una estabilidad económica durante los años de gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, la situación se ha revertido debido a las políticas neoliberales impuestas por Mauricio Macri.

Un documento del Observatorio de la Deuda Social que elabora la Universidad Católica Argentina (UCA) afirma que el 48,1 % de los menores del país sudamericano son pobres, mientras que los niveles de indigencia y de hambruna alcanzan al 10,2 %. En los tres últimos años el PIB aumentó alrededor del 2 % y a la par la pobreza ya alcanzó al 19 % de los habitantes; el 22,6 % no pudo recibir atención médica de ningún tipo y el 56 % no visitó un odontólogo.

Paraguay ha crecido a un promedio del 3,5 % en el último lustro, pero el 71,3 % de sus terrenos están controlados por el 1 % de los terratenientes. Su modelo de desarrollo excluyente, concentra las riquezas en pocas personas, que además de los dividendos obtenidos, poseen gran influencia en la política.

La Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC), señaló que la pobreza total durante el gobierno de Horacio Cartes se incrementó en relación con 2016, de 26,58 % a 28,86 %. Esto significa que al menos 1 950 000 paraguayos son pobres.

Qué decir de Brasil cuando durante los gobiernos de Luiz Inacio Lula y de Dilma Roussefel PIB creció a la par de los beneficios sociales. En esos años (2003-2016) se crearon 5,5 millones de puestos de trabajo; se construyeron más de un millón de viviendas; la tasa de pobreza bajó del 26 % en 2002 al 8,9 % en 2015; en ese año se dedicó el 15,57 % del presupuesto nacional a la educación; la cobertura de los servicios médicos gratuitos benefició al 65 % de los sectores más desfavorecidos. Tras el golpe de Estado encabezado por Michel Temer la situación se ha revertido totalmente.

El PBI de México se eleva anualmente aunque datos de organismos sociales indican que es uno de los países más desiguales del mundo ya que el 1 % más privilegiado recibe el 21 % de los ingresos de la nación y el 10 % más rico posee dos terceras partes de toda la riqueza del país. La mayoría del capital obtenido sale del país por medio de las compañías transnacionales, principalmente de Estados Unidos.

Si 16 multimillonarios mexicanos viven en la mayor opulencia, 55 millones de personas sobreviven bajo la línea de pobreza y 23 millones ni siquiera alcanzan a adquirir la canasta básica alimentaria.

Todas esas realidades llevan a comprender que sin la aplicación de políticas sociales por parte de los gobiernos, el PBI sirve mayormente para medir transacciones y evaluación del comercio de una nación sin beneficiar a sus habitantes.

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.