Espacio de Sergio

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Disculpe el Señor

LEANDRO CABELLO – http://rinacional.com.ar/sitio/disculpe-el-senor/

Para ponerle una fecha certera a la debacle del poder adquisitivo de los trabajadores diremos 16 y 17 de diciembre de 2015; días en los que se modificaron las retenciones y que se devaluó, respectivamente. Esto significó que los exportadores recibieron más dólares por cada producto y más pesos por cada dólar. Quedaba luego equiparar la nueva rentabilidad del mercado internacional con el interno, dando puntapié inicial a la enorme inflación del 2016.

Entre noviembre (2015) y enero (2016), sólo en el Gran Buenos Aires (que representa alrededor de un cuarto de la población), cambiar el régimen de retenciones y el tipo de cambio significó: 187.000 nuevos indigentes, 1.223.000 nuevos pobres y 175.000 nuevas personas en situación de vulnerabilidad. Estos indicadores empeoraron en los meses siguientes fundamentalmente por la quita de subsidios. La contrapartida son los $128 millones adquiridos por los exportadores, anunciados con bombos y platillos por Macri en la Rural.

Entre diciembre del 2015 y mayo del 2017 se acumula una inflación del 57%, mientras que el aumento del salario mínimo vital y móvil (SMVyM) fue del 44,2%. Para comprender las causas del deterioro del poder adquisitivo de los argentinos, hay que separar el actual gobierno en dos etapas. La primera, caracterizada por lo explicado previamente (devaluación, inflación), significando una fuerte transferencia de riqueza del mercado interno a los exportadores, y la actual.

En esta segunda etapa la inflación se ha desacelerado y el tipo de cambio se ha estabilizado. La apertura de las importaciones, la caída del consumo y el dólar estable ha hecho bajar los precios de varios rubros, mientras que el único que se mantiene encareciéndose es el de alimentos. Mientras menor es el poder adquisitivo, estos productos tienden a ocupar mayor parte o la totalidad del presupuesto mensual, cuando no lo superan.

Tanto inflación como tipo de cambio estable son herramientas fundamentales para los especuladores. Cambian pesos por Letras que tienen una tasa de interés arriba del 2% mensual. Luego, al reclamar los pesos correspondientes, necesitan que la cotización del dólar no se haya modificado, así cambian por dólares.

Aparece así un nuevo problema: no todos los empresarios especulan, también producen, pero muchos carecen de conciencia nacional. El gobierno federel les ofrece entonces algunas formas de equiparar las ganancias especulativas con las productivas.

Por un lado tenemos las “mafias de los juicios laborales”, que según el presidente son la causa del cierre de las PyMEs. Contundentemente tenemos que decir que estas cierran por los tarifazos y por la imposibilidad de acceder al mercado crediticio. El objetivo de buscar el fin de los juicios laborales (a secas, sin el término “mafias”) es disminuir el costo de las grandes empresas y marcar la cancha: cualquiera puede ser despedido, sobre todo los de mayor antigüedad o los de militancia sindical, sin mayores consecuencias.

Por otro lado, el SMVyM era de $8.060; debería de aumentar inmediatamente a unos $14.000 para que una familia pueda costear la Canasta Básica Total (CBT). La oferta de las cámaras empresarias fue de llegar a $9.800 en julio del año que viene en tres cuotas, la cual fue rechazada. Entonces el gobierno intervino impuso, por decreto la superadora oferta de $200 más, lo que da $10.000. Menores salarios es mayor rentabilidad.

Mientras tanto, la cobertura del SMVyM sobre la CBT ha caído un 28% en 18 meses, y la tasa de interés de las LEBAC ha llegado al 25,5%. Si bien no son datos económicamente complementarios, sirve para ejemplificar cómo el Estado ha intervenido para hacer que una parte de la sociedad pierda poder adquisitivo y para que otra aumente sus ganancias, siendo esto la transferencia de riqueza. Fundamental es decir que los que pierden tienen que sufrir las vicisitudes y tragedias del descenso social. Los que ganan no ascienden ni se consolidan como clase social, sino que se mantienen, solo aumenta su rentabilidad.

¡Pobres los viejos ricos que tendrán que gastar su renta extraordinaria en mudarse o en adquirir la seguridad necesaria para que no se les llene de pobres el recibidor!


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Perón, muerte y resurrección

 

PABLO VÁZQUEZhttp://rinacional.com.ar/sitio/peron-muerte-resurreccion/

peron

 

Militar y docente, conductor y político, ante todo fue el intérprete de un sentido histórico nacional. En una época de corrupción política y sometimiento al Imperio Británico, canalizó entre 1945 a 1955 las esperanzas de aquellos que buscaron el despegue industrial, la integración social y la dignificación de los trabajadores. Y ellos encontraron en Perón su referencia política y pertenencia cultural.

Derrocado en 1955, su retorno por el poder popular en 1972 – 1973 significó un hito liberación que aún motiva. En sus memorias de reciente publicación, Antonio Cafiero reflexionó: “Perón tuvo que enfrentar la falta de comprensión de su propuesta de unidad nacional y de revolución pacífica. Desde distintos sectores, aparentemente opuestos, las acciones terrorista pretendían socavar al gobierno constitucional y popular… el 1º de julio de 1974, Perón nos dejaría para siempre”.

Dos meses antes de su muerte Perón anunció el Modelo Argentino.

La base fue recuperar al hombre y sus valores, donde la Argentina es el hogar.

A las tres banderas justicialistas: Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social, anexándole la de Cultura Nacional. La síntesis de las mismas, expresada en la Tercera Posición – potenciada esos años con el Tercer Mundo – se complementó con la evolución a través del Continentalismo y Universalismo.

Incorporó la cuestión ecológica y racionalización de recursos naturales como política de Estado. Se contempló el papel de los medios de comunicación y se potenció el aspecto científico – tecnológico, interactuando con lo económico, lo político y lo social. A su vez se remarcó el rol de la mujer y la juventud en este Modelo Argentino.

Planteó formas más amplias de institucionalización, a través de la Democracia Social y la participación de las instituciones intermedias en el marco de la Comunidad Organizada. En la misma gobierno, partidos políticos, intelectuales, empresarios, Iglesia, Fuerzas Armadas y trabajadores.

El contenido del mismo  mostró cabalmente la dimensión de estadista y adelantado a su tiempo, a vez que, dolorosamente, enseñó que el haber  descontinuado su  obra tuvo consecuencias irreparables.

Perón: figura política del siglo XX, epónimo de una época y catalizador de anhelos de millones de argentinos.

A pesar de tensiones políticas actuales, las ideas de Perón se proyectan en sentir del pueblo peronista, quien mantiene vivo su legado.


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La judicialización antidemocrática de la política

Emir Sader* – http://www.alainet.org/articulo/186354

Además de las acusaciones a grandes líderes populares latinoamericanos como Lula y Cristina de supuesto involucramiento con casos de corrupción, para intentar pasar la idea de que todos los políticos son corruptos, otras acusaciones, igualmente significativas, intentan criminalizar los actos de gobierno.

En el caso de Cristina, se intenta transformar en caso judicial la política cambiaria de su gobierno, que puede ser discutida como política de gobierno, pero nunca criminalizada. Para hacerlo, intentan pasar la idea de que esa política habría traído ventajas financieras para la ex-presidenta y para su ex-ministro de economía. Se trata de ir acumulando sospechas que, aunque sin fundamento, vayan generando niveles de rechazo a grandes líderes populares, para intentar ponerles techo a su popularidad e ir generando una imagen de involucramiento con irregularidades.

En el caso de Lula pasa algo igual. Como no han encontrado ninguna prueba de algún tipo de involucramiento con corrupción y su popularidad no deja de crecer, buscan condenarlo no con pruebas, como confiesan que no tienen, sino con “convicciones”, como si estas pudieran fundamentar alguna condena judicial. En contra de Lula se agregan políticas de su gobierno, de promoción de los intereses de empresas brasileñas, con financiamientos públicos y con promoción internacional de esas empresas. Como no pueden concebir que Lula lo haya hecho por el interés del país, tratan de adjudicarle alguna ventaja a cambio de esas promociones. Un departamento que Lula nunca compró, un sitio que nunca fue de su propiedad, algo que pudiera demostrar que Lula actuó en función de intereses personales (como suele ser el caso de los gobernantes de derecha).

Para confirmar esa forma antidemocrática de intentar excluir a políticos de gran arraigo popular de la disputa electoral y de la vida política, quitando de las manos del pueblo el derecho de decidir sobre sus destinos, en Colombia surge un caso similar. El ex-alcalde Bogotá, Gustavo Petro, candidato de la izquierda a las elecciones presidenciales del país, es blanco de un no menos espantoso proceso que intentar sacarle de la disputa electoral, además de llevarlo a la bancarrota personal, con multas de varias decenas de millones de dólares por una política de tarifas diferenciadas en trasporte urbano, cuando fue alcalde de la capital colombiana.

Se puede, como en los casos de Cristina y de Lula, discutir las políticas públicas de Petro, pero nunca criminalizarlas, menos todavía cuando tienen un carácter claramente popular y democratizador.

La operación, además de los ataques personales a esos líderes, incluye la criminalización de las políticas de carácter público, la judicialización de los programas de gobierno, el ataque a las acciones de los Estados, considerando que perjudican los intereses del país. ¿Pero quiénes son los que acusan, quien les dio representación democrática en el Estado de Derecho, para intentar descalificar a gobiernos y políticas escogidas por el voto popular, por la vía democrática?

Es una nueva vía de intentar inviabilizar a gobiernos democráticos. En los tres casos, Cristina, Lula y Petro, representan asimismo las alternativas de izquierda en las próximas elecciones de Argentina, Brasil y Colombia, tres países fundamentales en la región. Argentina y Brasil fueron los ejes de los procesos de integración regional, que tanta incomodidad ha producido en la derecha de nuestros países, así como en los EEUU. Colombia tiene como alternativa de la derecha a Vargas Lleras o al candidato que lance Uribe. Petro aparece en segundo lugar en las encuetas o incluso empatado en primero lugar.

La democracia parece que, cada vez más, ahoga a la derecha, la condena a la derrota. Sus políticas neoliberales chocan no solo con los intereses de la gran mayoría de la población, sino también con la misma democracia.

En Brasil un llamado Instituto Millenium esta semana ha llamado la atención sobre cómo las elecciones del 2018 ponen en riesgo las (contra) reformas que la derecha trata de poner en práctica mediante un golpe y por medio de un gobierno que tiene el 2% de apoyo (con el margen de error, puede tener cero o menos que cero). El neoliberalismo choca frontalmente con la democracia y con los intereses de nuestros pueblos. De ahí que busquen, ahora de nueva forma, mediante la judicialización de la política, burlar la democracia y la voluntad popular.

 

*Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).


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La deuda externa argentina como mecanismo de despojo y dependencia

Horacio Rovelli* – http://www.lateclaene.com/horacio-rovelli-deuda-externa

En toda la historia Argentina la deuda externa se utilizó para detraer riquezas, afianzar la dependencia al capital extranjero y beneficiar a una minoría en desmedro de la mayoría de la población que termina abonando la misma “con sangre, sudor y lágrimas”, como dijo en el año 1877 el por ese entonces Presidente de nuestro país, Nicolás Avellaneda. Deuda que no se tomó en la guerra de la independencia, sí lo hizo la burguesía comercial porteña que se endeudaba hipotecando los destinos del país, cuando Bernardino Rivadavia, como Ministro de Martín Rodríguez en 1824, tomó el crédito con la Baring Brothers, cediendo en garantía del empréstito la  hipoteca de todas las tierras y demás bienes inmuebles de propiedad pública, prohibiendo su venta (se cedía su uso en enfiteusis, mediante el cual se arrendaban contra el pago de un canon). La deuda fue de un millón de libras esterlinas, una parte menor llegó al país para financiar las importaciones principalmente de Inglaterra, pero se terminó pagando más de veinte veces esa suma hasta saldarla en la presidencia de Manuel Quintana (quién antes y después de ser Presidente de la República fue abogado principal del Banco de Londres en el Río de la Plata), en el año 1904.

Deuda ampliada por el gobierno de Bartolomé Mitre en 2.500.000 libras esterlinas para financiar la guerra contra el Paraguay, y vuelta a refinanciar y a ampliar en todos los gobiernos conservadores que sucedieron a Mitre hasta el gobierno constitucional de Don Hipólito Yrigoyen. La crisis de 1890 demostró palpablemente que el país para pocos era incluso insustentable por la deuda y la necesidad de importar la mayoría de los bienes industriales, principalmente de Gran Bretaña, a la vez que el precio de nuestras exportaciones también lo fijaba Gran Bretaña, de donde eran la mayoría de las embarcaciones comerciales y el seguro.

Yrigoyen impulsó desde el Estado la defensa de cierta independencia, se desendeudó como lo hicieron todos los gobiernos nacionales y populares,  protegió a la producción y al consumo nacional, y propició el desarrollo y la nacionalización de los principales resortes de la economía del país: “La política del Poder Ejecutivo es mantener en poder del Estado la explotación de fuentes naturales de riqueza, cuyos productos son elementos vitales del desarrollo del país… El Estado debe adquirir una posición cada día más preponderante en las actividades industriales que respondan principalmente a la realización de servicios públicos” H.Yrigoyen

Con la crisis del 30 se derrocó al gobierno constitucional y los conservadores retomaron el camino de la deuda y de la dependencia con Gran Bretaña, que incluso llevó al vergonzante Pacto Roca-Runciman que le aseguró al imperio alimentos a bajos precios y  se les permitía a sus empresas remitir sus utilidades en oro.

Se produce la Segunda Guerra Mundial y nuestro país le vendió a los dos frentes, lo que generó un fuerte superávit que acumulado permitió cancelar toda la deuda externa e incrementó las Reservas Internacionales del BCRA (Banco Central de la República Argentina); en esa época los estancieros y exportadores ahorraban en pesos fuertes; el peronismo ya en el gobierno nombra Presidente del BCRA a Don Miguel Miranda, quién duplicó la base monetaria (la cantidad de billetes emitidos y puestos en circulación por el Banco Central) y de esa manera transfirió recursos de los exportadores a los trabajadores y a la industria, y estatizó los FFCC y los teléfonos que eran ingleses.

Pero esa independencia económica duró hasta septiembre de 1955 en que lo derrocan a Perón y se acuerda con el nuevo fiscalizador de la deuda que es el FMI (Fondo Monetario Internacional), que siempre propone la misma receta para conceder créditos, que ahora se denomina Programa de Ajuste Estructural (PAE) y que consiste básicamente en reducir el desequilibrio fiscal de los países prestatarios a como dé lugar, por ejemplo reduciendo salarios y gastos sociales, y a levantamiento de restricciones a la importación y a la exportación con lo que ello implica sobre nuestro trabajo y nuestra producción (sustitución inversa, se importa lo que debemos y podemos producir)

Llega al gobierno de Arturo Frondizi y propicia la inversión extranjera principalmente en petróleo y en la industria automotriz. Estrangulado el sector externo por los intereses de la deuda, la compra de equipos y el giro de utilidades de las empresas extranjeras, quisieron compensarlo con un fuerte ajuste del gasto público incluyendo el congelamiento salarial, para ello reemplazan a Rogelio Frigerio por Álvaro Alsogaray quién anuncia el plan con su frase “Hay que pasar el invierno”, abriendo un período de resistencia de gran parte de la población, se decidieron paros, planes de lucha y ocupaciones de fábricas que el gobierno respondió con represión generalizada aplicando el Plan Conintes (Conmoción interna del Estado).

Con la proscripción del peronismo ganó Arturo Illia la presidencia de la República que asumió el 12 de octubre de 1963. Retomó la defensa acérrima del mercado interno, canceló los leoninos contratos petroleros, controló las inversiones y los precios de empresas extranjeras en las automotrices y en medicamentos, y fijó el control de cambio. En tres años de gobierno, Illia logró superar la dura recesión heredada. Durante 1964, el PBI aumentó en un 10,3% y, al año siguiente, fue del 9,1%, una extraordinaria cantidad de bienes y servicios adicionales puestos a disposición de la sociedad. La actividad de las industrias manufactureras, que representaban entonces la tercera parte del PBI (la producción agropecuaria era un sexto), registró un aumento del 18,9% en el primer año y del 13,8% en el segundo, y su participación en el PIB en 1964 fue del  32,5%  y alcanzaría en 1965 el récord histórico de participación del PIB del 33,9%, ni antes ni después logrado.

Ante la suba constante de los precios de los empresarios y la falta de acción del gobierno para impedirlo, más el desgaste permanente de la CGT conducida por el “vandorismo”, que le hace decir años más tarde a Andrés Framini, el Gobernador electo de la Pcia. de Buenos Aires en las elecciones de marzo de 1962: “Había un pacto militar sindical para sacarlo a Illia del poder. Muchos no estábamos de acuerdo pero sí los que manejaban más la cosa: Vandor, Coria, Alonso“. También es claro el trabajo de inteligencia de la embajada de los EEUU en los medios, con la burocracia sindical y con las FFAA.

El golpe de Estado del 28 de junio de 1966 para derrocar a Illia se genera con el pretexto de  impedir las elecciones en la provincia de Buenos Aires, pero estaba patrocinado por la embajada y las empresas extranjeras, y tenía como ariete popular a la burocracia sindical que, de saco y corbata, fue a la asunción como presidente de facto del General retirado Juan Carlos Onganía, recibiendo a cambio la administración de las obras sociales.

El plan benefició a las grandes empresas y sobre todo a las extranjeras, de manera tal que mientras para 1956, unas 75 de las 100 grandes empresas censadas por la revista “Panorama de la Industria Argentina” eran argentinas, para 1967 la participación había descendido a sólo 50 empresas, y en 1970, el predominio de las empresas extranjeras ya era decisiva, onda que siguió cuando observamos que en la encuesta del ENGE – INDEC del año 2013, de las 500 primeras empresas 315 eran de capital extranjero. Esto es, no es que nuestra burguesía sea una maravilla, al contrario, es rentística y se apoya en el Estado para desarrollarse, pero con Onganía se recomienza el proyecto de extranjerización y subordinación al capital financiero internacional de la época de Frondizi.

Los conflictos sociales fueron incrementándose de manera tal que en el año 1969 se producen una serie de incidentes estudiantiles y obreros. En Rosario, Corrientes y Resistencia por el cierre del comedor escolar mueren Juan José Cabral y Adolfo Bello. En Córdoba la agitación sindical es por las quitas zonales y la supresión del sábado inglés, lo que genera la movilización de conductores de ómnibus y de trabajadores mecánicos de IKA-Renault, y el llamado a una huelga general seguida de agitación estudiantil. Los dirigentes sindicales cordobeses, con el apoyo de la CGTA (Confederación General del Trabajo Argentino, liderada por Raimundo Ongaro) organizan el 29 de mayo una marcha sobre Córdoba. Al sumarse los estudiantes y buena parte de la población, se genera un motín que desborda a la Policía. Interviene el Ejército, que debe enfrentar barricadas y francotiradores. Hay catorce muertos según las cifras oficiales, numerosos heridos y detenidos, entre ellos los dirigentes sindicales Agustín Tosco y Elpidio Torres, condenados luego por un tribunal militar a ocho y cuatro años de cárcel respectivamente.

Las luchas obreras, la aparición de organizaciones armadas, y los serios problemas económicos reflejados en la inflación y en la caída del PIB, obligan a las fuerzas armadas usurpadoras del gobierno a llamar a elecciones. La llegada del gobierno popular estuvo condicionada desde el principio por las grandes empresas extranjeras que operan en nuestro país y los grupos locales más concentrados, que se opusieron al plan pergeñado por un importante sector empresarial nacional distribuido en todo el país, encabezado por la Confederación General Económica que, apalancado sobre los trabajadores, proponían un acuerdo con el Estado que básicamente invertiría en infraestructura y a la vez mediante planes promocionales permitiría que crezca más la burguesía nacional que la extranjera. Esto se plasmó en el denominado Pacto Social (“congelamiento” de salarios y precios, con nacionalización del crédito y del comercio exterior) y se proyectó en un plan trienal de crecimiento y expansión de los mercados internacionales con los países del este europeo.

Muerto Perón el 1 de julio de 1974, el avance de las grandes empresas locales y extranjeras fue sistemático, el solo hecho de abrir el comercio a Rusia y obligar a las empresas automotrices extranjeras, principalmente de los EEUU, venderle a Cuba, condicionaban la política de apoyo a la burguesía local poniéndole fin a la experiencia, con lo que José Ber Gelbard debió renunciar el 21 de octubre de ese año.

La lógica del capital monopolista fue la que primó, quienes se fijaron como objetivos el control de las industrias básicas, las finanzas y el comercio exterior, que se logra si esas actividades están en manos privadas, que por la ley de concentración y centralización de capitales termina en monopolios. Sumados al monopolio de la tecnología y del conocimiento, a la necesidad de importar insumos industriales estratégicos (coeficiente técnico de importación), a la necesidad de recurrir al endeudamiento, condicionando  el presente y el futuro del país, asociado a la libertad de entrada y salida de capitales.

“Rodrigazo” mediante, plan inspirado y guiado por Ricardo Mansueto Zinn, hombre del Grupo FIAT (y miembro del “grupo Azcuénaga” que fueron los que elaboraron el plan económico de Martínez de Hoz, y años más tarde directivo de SEVEL – MACRI) que fue Vice Ministro de Celestino Rodrigo en junio de 1975, quién en agosto del año 1976 publicara un libro titulado “La Segunda Fundación de la República,  y en él va a sostener:  “… cuando un país cae en la decadencia, la única salida posible es el aniquilamiento de un modelo para reemplazarlo por otro”.

En ese marco se produce el golpe militar del 24 de marzo de 1976 con el objetivo de romper la alianza de hecho entre los trabajadores y las empresas que venden al mercado interno y que necesitan del poder adquisitivo de la población para acrecentar sus ventas.

El Profesor Mario Rapoport va a decir: “A partir del golpe de Estado del 24 de marzo 1976 se produjeron profundos cambios en la estructura económica argentina, que terminaron por conformar un nuevo modelo económico basado en la acumulación rentística y financiera, la apertura externa irrestricta, comercial y de capitales, y el disciplinamiento social. La dictadura militar se propuso restablecer la hegemonía del mercado en la asignación de recursos, restringir la participación del Estado y abrir la competencia de los productos nacionales con los extranjeros”.

El plan de la dictadura militar respaldado en las fuerzas armadas y el control militar de la Nación, es de una estructura muy sencilla y se instrumenta en tres medidas básicas:

a) Retrasar el tipo de cambio (Ejecutado por Martínez de Hoz en una “tablita” cambiaria que prefijaba el valor del dólar muy menor al del crecimiento de los precios)

b) Baja generalizada de los aranceles y disminución de medidas para arancelarias (desprotección aduanera)

c) Tasas de interés positivas y por encima del crecimiento del dólar

De esa manera propiciaba el ingreso de capitales especulativos atraídos por tasas de interés que eran mayor que el crecimiento de los precios y muy superior a la evolución cambiaria, a su vez que se encarecía el crédito a las empresas y a las personas, siendo confiscatorio de su capital, generando una brutal transferencia de la producción y del consumo al favor del sector financiero,  basándose en el excedente de los países petroleros árabes, con lo que el sistema financiero mundial debía colocar los petro-dólares, a tasas muy bajas. La burguesía local pedía préstamos en el exterior (en dólares) a bajas tasas y compraban títulos públicos o acciones o depósitos a plazo fijo en pesos, ganando la diferencia y luego se volvían al dólar retirando la renta. Renta que se abonó con más endeudamiento externo y cuando no se pudo pagar ni los intereses de la deuda (default), se cedieron los más preciados activos públicos: YPF, FFCC, SEGBA, Gas del Estado, se privatizaron las rutas, puertos y hasta el sistema previsional, etc.

En ese lapso juega un papel destacado el FMI como orientador de la política económica de todos los gobiernos que deben subordinarse a sus recomendaciones en interminables acuerdos stand by y de condicionamientos suscriptos desde fines de 1975 hasta el 25 de mayo del año 2003.

Esto es, tras la derrota en Malvinas, los sectores beneficiados por la acción dictatorial se plantearon el inevitable reemplazo del gobierno militar por otro civil que les permitiera y les garantizara junto a la primacía en las decisiones, traspasar su deuda a la población, cuya maniobra iban a perfeccionar con el arribo del gobierno constitucional que iba a legitimar la deuda “estatizada” por los seguros de cambio.  Pero la gran banca nacional y extranjera  presionó por el reconocimiento de toda la deuda y el pronto y mayor pago posible de los servicios de la misma. El 18 de febrero de 1985 Bernardo Grinspun echó del Ministerio de Economía a Joaquín Ferrán representante del FMI en la Argentina, el 19 Alfonsín le pidió la renuncia, el plan de legitimar la deuda externa y de acordar con los grupos económicos locales se ponía en marcha. En marzo de ese año, el presidente viajó por segunda vez en su mandato a Estados Unidos y, subrayó la necesidad de adoptar medidas de reforma estructural del Estado y de privatizaciones, de manera acorde con la filosofía ortodoxa de los financistas y empresarios norteamericanos (Plan Houston).

Asume en reemplazo de Grinspun, Juan Vital Sourrouille con un equipo compuesto por Mario Brodersohn, Adolfo Canitrot,  José Luis Machinea y Roberto Frenkel, entre otros, y aplican un plan de ajuste ortodoxo con cambio de la moneda que se denominó Austral, con el apoyo del FMI y de la Reserva Federal de los EEUU; el por ese entonces Presidente de su Directorio, Paul Volcker, que sólo había venido a nuestro país a pescar truchas en los lagos del sur argentino, avaló con su presencia el acuerdo. Con fecha 1 de julio de 1985 mediante los Comunicados A-695, A-696, y A-697 del BCRA se reemplazaron títulos de deuda externa heredados de la dictadura militar (y por ende firmado por nadie, por funcionarios de un régimen de facto) a los que la gestión de Grinspun se negó a reconocer hasta que no se supiera el origen y destino de los fondos,  por “Obligaciones de Banco Central de la República Argentina” firmados por las autoridades puestas por el gobierno constitucional.

El desmanejo de la deuda y su empleo en las privatizaciones

El reemplazo adelantado de Menem por Alfonsín tras una impresionante corrida cambiaria es fisgoneado por los grandes grupos locales y la banca extranjera para “cerrar” el circuito de la legitimación de la deuda, ante un Estado insolvente por la magnitud que la misma había alcanzado y por la suba sistemática de los intereses, que se reflejó cuando el 6 de febrero de 1989 el por ese entonces presidente del BCRA, José Luis Machinea reconoció que no podía cambiar un dólar más, dado que las reservas internacionales no alcanzaban a los U$s 500 millones. Ese día, el tipo de cambio oficial era de Australes 37,62, paso la barrera de los Australes 100 en abril y el 9 de julio de 1989 cuando asumió anticipadamente la presidencia de la República Carlos Menem fue de Australes 650.-. Pero siguió la corrida cambiaria y el 1° de abril de 1991, cuando comienza el plan de “Convertibilidad”, el tipo de cambio fijado fue de Australes 10.000.- por un dólar americano, con lo que en un poco más de dos años el tipo de cambio creció en un 266 veces; la híper inflación es hija de la hiper devaluación de nuestra moneda.

Semejante dislate demuestra que la valorización financiera del capital se convirtió en el eje ordenador de las relaciones económicas, con lo que la deuda externa para el sector más concentrado y oligopólico deja de ser fuente de financiamiento de la inversión real y es un mecanismo de despojo y dominación.

Inmediatamente asume Menem y envía al Congreso de la Nación los proyectos de Reforma del Estado y de Emergencia Económica que se convierten en las leyes 23.696 y 23.697 respectivamente, que dieron la cobertura legal para las privatizaciones que se realizaron con el fin de laudar y dar una respuesta al conflicto desatado en la década anterior entre los grupos económicos locales y los acreedores externos (representados por el FMI) por el pago de la deuda. En ese momento, la incapacidad de poder pagar la deuda externa hace que el gobierno radical deba dejar de subsidiar a los grandes contratistas del Estado (disminución de la obra pública, limitación a las promociones industriales y otros tipos de promociones impositivas; desprotección arancelaria y cambiaria, etc.), para poder “honrar” la misma. Menem, no bien asume como Presidente de la República, plantea la Reforma Económica y la Reforma del Estado como un medio para superar la crisis, donde la venta de las empresas públicas permite:

  • Restablecer el pago a los acreedores externos

  • Asegurar a los tenedores de títulos públicos una fuerte recomposición de su valor, al poder emplearse los bonos a su valor nominal como parte de los aportes de capital en las privatizaciones.

  • Permitir la entrada de la Argentina al Plan Brady y con ello, poder zanjar la brecha financiera para “honrar” la deuda.

En un principio y por ley, en todas las privatizaciones las UTE (Unidad Transitoria de Empresas) que participaban en las privatizaciones, debían contar con una empresa de capital nacional, pero luego vendieron su parte y, de esa manera la creciente presencia del capital extranjero sobre ellas, las altas tasas de ganancias con que operaron ante un mercado cautivo y estratégico, hace que su predominio sea absoluto, como lo demuestra que de las primeras 20 –veinte- empresas que más facturaron en el país en el año 2001, 17 –diecisiete- sean extranjeras (Repsol YPF; Grupo Promodies; Telecom.; Telefónica; Techint; Cargill; Shell; Grupo Philips Morris; Disco.Ekono; Carrefour; etc.) y solo tres pertenezcan a grupos nacionales (Coto, Clarín y Pérez Companc), dibujando una estructura de la cúpula económica nueva, fundamentalmente extranjerizada , y por lo tanto más dependiente del exterior, y a nivel de toda la sociedad un perfil más regresivo.

El Plan de Convertibilidad

En 1991, bajo la presidencia de Carlos Menem y con Domingo Cavallo como Ministro de Economía se implementó por ley el plan de Convertibilidad, se determinó un tipo de cambio fijo que establecía que un peso (por la ley de presupuesto del año 1992 se cambió la moneda local de Australes 10.000 a un peso) sería intercambiable por un dólar. De esta manera el peso argentino se encontraba sobrevaluado, es decir, el dólar era demasiado barato, lo que hacía que todos los productos importados fueran también artificialmente baratos y que, al mismo tiempo, los productos argentinos fueran caros para los extranjeros. Además de las privatizaciones y la contracción del Estado, esta política monetaria fue una de las causas de la acelerada desindustrialización de la Argentina durante la década de 1990.Para sostener esa paridad cambiaria Argentina debió recurrir en forma indiscriminada al endeudamiento externo. Cuando el radicalismo accede al gobierno de la mano de De la Rúa en 1999, decide sostener la convertibilidad, de esta manera, la necesidad de dólares era cada vez mayor, porque el sobreendeudamiento no se empleó para alcanzar un mayor crecimiento o una mejora en la distribución de la riqueza, sino para sostener un esquema financiero que beneficiaba al capital oligopólico extranjero y nacional que opera en el país.

Se aplica una vez más la receta del FMI con su monitoreo constante. Obviamente la resistencia a la desocupación y al ajuste fiscal con el fin explícito de pagar a los acreedores a como dé lugar, hicieron que renunciara Machinea y durara solo una semana su reemplazante López Murphy, y es allí que vuelve Domingo Cavallo al ministerio, y vuelve habiendo acordado con determinados bancos (Francés, Santander –Río, Central Hispano, Galicia, Citigroup, HSBC, JP Morgan, y Credit Suisse First Boston) y con el ex secretario del Tesoro de los Estados Unidos, David Mulford, que por ese entonces trabajaba para el banco Credit Suisse First Boston.

La idea era extender los vencimientos en 5 – cinco- años de plazo, reconociendo tasas del 18 al 22% anual en dólares, con lo que dejaba al descubierto la frágil situación financiera del país.  Esa situación provocó la corrida de los depósitos y su conversión al dólar, lo que impuso el “corralito” para restringir las extracciones de los bancos, el descontento fue tomando una magnitud tal que primero se llamó al estado de sitio, segundo la gente sale a la calle y se le reprime violentamente, de manera tal que en el país entre el 18 y el 19 de diciembre de 2001 fueron asesinados por las fuerzas de seguridad 38 –treinta y ocho- personas, el Presidente De la Rúa huye en un helicóptero de la casa rosada y la población se convocó en las calles al grito de que se vayan todos.

El modelo perverso de sustituir producción local por importaciones y financiarse con deuda colapsó en el año 2001, pero el descontrolado incremento del precio del dólar hizo que se caiga fuertemente el poder adquisitivo de los trabajadores (relación inversamente proporcional entre el poder adquisitivo del salario y el valor de la divisa norteamericana), empujando a la mayoría de la población a la pobreza y a una parte considerable de ella a la indigencia.

La implosión del modelo de valorización financiera se explica por la constante y creciente fuga de capitales que en el año 2001 fue de 29.913 millones de dólares, que se realizaron a través de múltiples firmas controladas, a lo que se sumó que esos mismos empresarios que tenían deuda en dólares en el mercado local se le “pesificó” la misma, fijándolo a un tipo de cambio de un peso un dólar,  pero la devaluación real fue incontrolable, en el mercado paralelo y en Montevideo en abril del año 2002 se cambiaba el dólar a 4 –cuatro- pesos lo que impactó en el poder adquisitivo del salario.

Los grandes beneficiados fueron el grupo Pérez Companc, el grupo Techint, el grupo Clarín, SOCMA (Sociedad Macri), el grupo Bulgheroni y empresas como Cargill SA, Telefónica Argentina SA, Repsol SA, Telecom Argentina SA, Nidera SA, Shell SA, Esso Argentina SA, Bunge Cerval SA; IBM Argentina SA, SA Louis Dreyfus y Cía, Ford Argentina SA, Renault Argentina SA, etc., los artífices fueron entre otros José Ignacio De Mendiguren, Ministro de Producción y Jorge Todesca Vice Ministro de Economía del gobierno de Duhalde

En ese contexto se siguió reprimiendo las manifestaciones de reclamo y disconformidad, produciéndose la muerte de los jóvenes Kosteki y Santillán el 26 de junio de 2002 en la localidad de Avellaneda, su sangre generosa obligó al gobierno de Duhalde a llamar a elecciones donde ganó en la segunda vuelta Néstor Kirchner.

El tratamiento de la deuda externa en el gobierno de los Kirchner

Fue Néstor Kirchner el que pergeñó el canje de los títulos de la deuda con una quita de un 65% de la misma y reescalonar los plazos que habiéndose realizado en los años 2005 y 2010 alcanzan al año 2038. Cuando asumió Néstor Kirchner el 25 de mayo de 2003 la deuda externa representaba el 160% de lo que producíamos, al 31 de diciembre de 2015, último dato de deuda externa Argentina del gobierno de los Kirchner, la misma ascendía a un total de 222.703 millones de dólares, que es el 42,8% del PIB, pero además, de esa suma, 132.421 millones de dólares estaba en poder  del mismo sector público nacional (BCRA; Banco de la Nación Argentina, Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la  ANSeS, BICE, Fondos Fiduciarios, etc.), por ende la deuda externa en poder de los privados y organismos de créditos internacionales era de 90.282 millones de dólares que representa solo el 18% del PIB. Más allá de la patraña de los fondos buitres avalado por la justicia norteamericana, lo cierto es que la deuda dejaba de ser un condicionante del país. Una deuda externa que por su monto y sus vencimientos era totalmente administrable y hacía que se destinara menos del 2% de lo que producimos por año para cumplir con ella.

En la campaña para presidente  Mauricio Macri sostuvo  que había que cumplir con la sentencia del Juez Griesa y pagarle el 100% a  los “hold out”[1]. Tanto su ministro de Hacienda y Finanzas del comienzo de la gestión (Alfonso Prat Gay) como el Secretario de finanzas y después ministro (Luis Caputo), dos empleados jerárquicos del JP Morgan, se abocaron desde el primer día de su designación (y aún antes en forma oficiosa) a acordar con los tenedores de los títulos que no habían ingresado a los dos canjes del gobierno de los Kirchner, de allí que se reúnen con el representante del juez y mediador Daniel Pollack, quién fue el que anunció que  las partes alcanzaron un principio de acuerdo por una suma de  4.635 millones de dólares, que fue  abonada en efectivo el 14 de abril 2016 con la condición previa y cumplida que el que el Congreso de la Nación apruebe dicho pago  y que derogara las denominadas “Ley Cerrojo” y la “Ley de Pago Soberano”.

El gobierno de Macri solicita autorización para endeudarse al Congreso de la Nación en la ley de  Presupuesto Nacional  2016, que contempla un aumento de la deuda externa en 23.400 millones de dólares, a lo que se le debe sumar los  16.500 millones de esa moneda para pago a los holdouts, y otros (recordemos que el gobierno se endeudó en 4.000 millones de dólares más para financiar el gasto público), lo que conforma un  sub total 39.900 millones de dólares, a los que se le agrega los intereses devengados de la deuda del año por 12.400 millones de dólares:  TOTAL  52.300 millones.

A su vez en la Ley de Presupuesto del año 2017 amplia la deuda en 38.200 millones de dólares y se prevé el pago de intereses por 13.800 millones de dólares. TOTAL: 52.000 millones de dólares.

Quiere decir que en dos años de gestión Macri se endeuda por el 46% del stock de deuda externa al 31 de diciembre de 2015.

En primer lugar debe tenerse en cuenta que el modelo pergeñado por el macrismo, tiene como acicate el ingreso de capitales a los que le reditúan la perniciosa combinación de revaluación cambiaria y altas tasas de interés, que como ha sucedido en su momento, con Martínez de Hoz y con Cavallo, parten primero de una brusca devaluación para después permitir que,  por el ingreso de capitales, se retrase el tipo de cambio, con ello se favorecen las importaciones, y el resultado es la desindustrialización y la menor producción en general, con la desocupación de empleo y de factores que genera.

Esto es, en lugar que el tipo de cambio lo fije la cuenta corriente de la Balanza de Pagos, lo fija la Cuenta de Capital atraída por la perniciosa combinación de atraso cambiario y altas tasas de interés, base de la inconsistencia del modelo macrista que es la antípoda de los países que crecen, esencialmente los del este asiático en general y de China en particular que combinan bajas tasas de interés con tipo de cambio competitivo

El modelo macrista es insustentable, significa ganancia rápida y no supera el corto plazo. Los empresarios lo aplauden, pero ninguno invierte, tratan de sacarle todo lo que pueden: desgravaciones impositivas, que no los fiscalicen, que puedan seguir importando lo que quieren y sustituir producción por productos extranjeros (desde un alimento a un auto), que le dejen seguir fijando libremente los precios con las altas tasas de ganancia (por ejemplo la leche, a comienzos del año 2017 le pagan al tambero $ 4 o en el mejor de los casos $ 5.- por litro y lo venden a no menos de $ 20.-, peor pasa con la yerba que le pagan al productos $ 4 o $ 5 el kilo y la venden en los supermercados a $55.- o $ 60.-).  EEUU y el FMI lo aplauden pero para colocar los productos excedentes que no venden por la recesión mundial.

Conclusión

La deuda externa ha sido el mecanismo de enriquecimiento de los sectores más concentrados de la economía que operan en el país, quienes se endeudaron y lograron traspasar el grueso de esa deuda al Estado nacional, y con ello a la población.  Paralelamente fugaron capitales porque se le da todas las posibilidades para que compren y extraigan divisas de la Argentina, esto explica porque la Argentina tiene el raro privilegio de ser la única nación cuyos residentes más ricos, poseen activos financieros (por fuga de capitales) de similar magnitud de su PBI (la cantidad de bienes y servicios finales que se producen en el país en un año).

Los gobiernos democráticos de Hipólito Yrigoyen, Juan Perón, Arturo Illia y los de los Kirchner lograron reducir la deuda externa y reorientar la economía para un crecimiento autosostenido basado en el mercado interno, donde prevaleció el crecimiento de los salarios y el de la producción en desmedro del capital financiero.  Todos los demás gobiernos se subordinaron en mayor o menor medida y la burguesía local adoptaron el rol de socio menor en el mejor de los casos, modelando un país dependiente al capital financiero internacional y funcional a sus intereses

Con el gobierno de Macri se retorna al modelo de valorización financiera del capital, que solamente puede superar la restricción externa y las inconsecuencias del modelo que aplica, endeudándose y ofreciendo pingues negocios al capital más concentrado, en ese marco no puede existir proyectos de inversión productiva, se prioriza lo financiero, a costa de un mercado interno que se achica, se concentra y se extranjeriza, máxime cuando no ponen ningún límite, al contrario y por eso lo hacen, facilitan la fuga persistente de divisas del país, con lo que  condena a amplias franjas de la población a la desocupación y a la pobreza en el presente y en el futuro, con un efecto anestésico por el ingreso de dólares para un sector de la población en la actualidad, pero insustentable en el tiempo.

Referencias

[1]El informe oficial sobre la deuda muestra también que los pasivos “no presentados al canje”, es decir la deuda no performing que en algunos casos todavía se dirime en tribunales internacionales., asciende a 8.468 millones de dólares al 31/12/2016

Buenos Aires, 15 de mayo de 2017

*Horacio Rovelli es Economista especializado en temas fiscales y monetarios. Profesor de Política Económica en la Universidad de Buenos Aires. Ex Director de Políticas Macroeconómicas del Ministerio de Economía. Miembro de EPA (Economía Política para la Argentina).


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Los fusilamientos de José León Suarez, a 61 años

Carlos Ciappina – http://www.diariocontexto.com.ar/2017/06/09/los-fusilamientos-de-jose-leon-suarez-a-61-anos/

 

 

Pero si este género de violencia pone al descubierto la verdadera sociedad argentina, fatalmente escindida, otra violencia menos espectacular y más perniciosa se instala en el país con Aramburu. Su gobierno modela la segunda década infame, aparecen los Alsogaray, los Krieger, los Verrier que van a anudar prolijamente los lazos de la dependencia desatados durante el gobierno de Perón. La República Argentina, uno de los países con más baja inversión extranjera (5% del total invertido), que apenas remesaba anualmente al extranjero un dólar por habitante, empieza a gestionar esos préstamos que sólo benefician al prestamista, a adquirir etiquetas de colores con el nombre de tecnologías, a radicar capitales extranjeros formados con el ahorro nacional y a acumular esa deuda que hoy grava el 25% de nuestras exportaciones. Un solo decreto, el 13.125, despoja al país de 2 mil millones de dólares en depósitos bancarios nacionalizados y los pone a disposición de la banca internacional que ahora podrá controlar el crédito, estrangular a la pequeña industria y preparar el ingreso masivo de los grandes monopolios (Rodolfo Walsh, 1968)

Primero, el relato

Nueve de Junio de 1956, nueve meses después del Golpe de Estado que derrocó el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón, un grupo de militares y civiles dirigidos por el General Juan José Valle se rebelaron contra la Dictadura militar que gobernaba el país.

El movimiento  estalló en varios puntos del país en forma descoordinada y desigual. En Capital Federal el objetivo era tomar la antena de alcance  nacional del Automóvil Club Argentino para emitir una proclama al pueblo; otros estaban esperando la señal para tomar el Regimiento de Infantería de Plaza Italia en Capital Federal , algunos se habían reunido para esperar la señal en una casa de la localidad de Florida en el Gran Buenos Aires, otros se reunieron en una escuela de Avellaneda.

Todos fueron descubiertos antes que puedan llevar adelante lo previsto. El Gral. Raúl Tanco se refugió en la Embajada de Haití. La esposa del embajador detuvo al General del Ejército Quaranta en la puerta. El General , al grito de “correte negra de mierda”, violó la embajada y entró para llevarse al General y a cinco de sus compañeros. No hubo tregua ni respeto a ninguna ley internacional.

En Rosario, los confabulados fueron detenidos sin que alcanzaran sus objetivos: toma de comisarías y de radios. La Gendarmería, la Policía y el ejército fueron movilizados y detuvieron a unos pocos jóvenes sublevados. Fueron a parar a la comisaría 12 de Rosario. El Comisario los dejó ir al tercer día de detenidos, para que no los vaya a buscar el Ejército.

En Salta, Abraham Cabral lideraba un grupo de sublevados. Alguien propuso volar el tren que cruza los Andes. Cabral se opone, no podían caer inocentes. Cuando el movimiento es derrotado, lo encarcelan diez y seis interminables días y lo torturan  hasta fracturarle el cráneo.

En la casa de Florida, un grupo de civiles estaba reunido (escuchando la pelea de box del campeón nacional  Lausse como pantalla), esperando la señal para sumarse al levantamiento. Irrumpió la policía. Todos fueron llevados al basural de León Suárez. El comisario Desiderio Fernández Suarez ordenó el fusilamiento sin juicio y sin legalizar siquiera la detención.

En la ciudad de La Plata se dieron los mayores éxitos del movimiento: se tomó el Regimiento 7 de calle 19 y 53, todas las Comisarías y varias instituciones platenses por el Teniente Coronel Cogorno.

El Departamento Central de la Policía resistió, Cogorno y Valle consideraron tomarlo utilizando tanques de guerra, pero desistieron pensando en el número de vidas que iba a costar tal acción.

El teniente Coronel Cogorno fue fusilado en el regimiento 7 y el subteniente de reserva Alberto Juan Abadie en lo que hoy es la escuela de adiestramiento de perros de la Policía Bonaerense en el paseo del Bosque.

En La Pampa, los sublevados lograron tomar la ciudad capital por un tiempo pero tienen que entregarse cuando el Ejército entró a la misma.

El movimiento se agotó en tres días y los principales líderes y algunos civiles fueron detenidos. La Dictadura militar proclamó el Estado de Sitio y la pena de muerte después de las detenciones y con este argumento fusiló a varios de los sublevados. En  total, fueron treinta y ocho los fusilados entre civiles y militares. Sin juicio, sin ley.

El Gral. Juan José Valle se entregó esperando detener la ola de fusilamientos y persecuciones. Su compañero de curso en el Colegio Militar, Pedro E. Aramburu, gobernaba el país después del golpe militar contra Perón. Era quien había firmado la orden de fusilamiento. La esposa del Gral. Valle, quien conocía a Aramburu, se trasladaba a pedir por la vida de su esposo en un intento desesperado por salvarle la vida. “El sr. Presidente duerme y pidió no ser molestado”, fue la respuesta que recibió.

El Gral. Valle fue fusilado.

Fueron asesinados en el basural de León Suarez; Carlos Alberto Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Mario Brión y Vicente Rodríguez.

En sedes militares los fusilamientos se llevaron a cabo en: la Unidad Regional de Lanús, en el Regimiento 7 de La Plata y en el Bosque, en Campo de Mayo, en el Regimiento 2 de Palermo y en el Penal de Las Heras.

En estas sedes los fusilados fueron: General de división Juan José Valle; Coroneles Ricardo Santiago Ibazeta, Alcibiades Eduardo Cortínez y José Albino Irigoyen; Teniente coronel Oscar Lorenzo Cogorno; Capitanes Eloy Luis Caro, Dardo Néstor Cano y Jorge Miguel Costales; Tenientes 1º Jorge Leopoldo Noriega y Néstor Marcelo Videla; Subteniente Alberto Juan Abadie; Suboficiales principales Miguel Ángel Paolini y Ernesto Gareca; Sargentos ayudantes Isauro Costa y Luis Pugnetti; Sargentos Hugo Eladio Quiroga y Luis Bagnetti; Cabos Miguel José Rodríguez y Luciano Isaías Rojas; ciudadanos Clemente Braulio Ross, Norberto Ross, Osvaldo Alberto Albedro, Dante Hipólito Lugo, Aldo Emir Jofre, Miguel Ángel Mauriño, Rolando Zanetta, Ramón Raúl Videla y Carlos Irigoyen.

Todos fueron fusilados por un decreto posterior a su supuesto “delito” (sublevarse contra una Dictadura es, obviamente un derecho y una obligación democrática) . La gran mayoría sin ningún juicio , ni siquiera sumario y varios (los de León Suárez) en forma clandestina.

Segundo, la interpretación de la crónica:

Aún hoy (y después de varias dictaduras más) el relato de los hechos de junio de 1956 sigue conmoviendo y generando dolor y rebeldía. Cómo todas las epopeyas heroicas sólo puede crecer con el tiempo y, la memoria,  rescata cada vez más los detalles y a los protagonistas de esos hechos.

Pero un aspecto sin el cual sería incomprensible tanta saña , es el de interpretar y encuadrar los sucesos del  9 al 12 de Junio en el momento en que se produjeron.

¿Porqué se rompió la tradición de no fusilar por motivos políticos a los líderes militares de una sublevación?

¿Porqué se llegó violar el espacio hasta de las embajadas para perseguir a los sublevados?

¿Porqué se ordenó fusilar en forma clandestina a civiles indefensos?

La respuesta es desde esa época y desde hoy bastante clara: lo que estaba en juego era mucho más que el anhelo del retorno del Gral. Perón. O dicho de otro modo, la intención de los sublevados, llamar elecciones libres sin proscripciones, suponía el seguro triunfo y regreso de Perón, y esto,   ponía en discusión el modelo de país que la “Libertadora” y sus aliados civiles tenían previsto.

Por  supuesto, que la represión era aceptada y fervientemente apoyada por los tradicionales dueños del poder económico y político que habían visto con temor y repulsión como durante diez años se habían ido  ocupando “sus” espacios tradicionales en las ciudades, en los teatros, en los cines, en la cultura, en las pautas de consumo, en la Universidad, en el  machismo de una organización política y sindical cerrada a la participación femenina. Todo un orden social había sido puesto en discusión, y, para horror de la oligarquía y sus intelectuales , los “negros” realmente se creían ciudadanos con iguales derechos al resto de los ciudadanos “decentes” del país.

Esta visión simbólica escondía, por supuesto, una comprobación mucho más concreta: la transformación social era el resultado de cambios profundos en la distribución de la riqueza, los alcances de la organización sindical, el respeto de los derechos laborales y sociales, la nacionalización de empresas públicas y la creación de varias nuevas, el cierre al ingreso indiscriminados de productos que podían producirse en el país, el fin del control terrateniente sobre la comercialización de ganado y granos, la autonomía en materia de política internacional. En síntesis, el primer momento de la historia argentina en que efectivamente hay una distribución de la riqueza que afecta los intereses de quienes dirigían desde siempre  a su antojo los resortes claves de la economía.

Cuando los sublevados de Junio comienzan su movimiento cívico- militar, están enviando un mensaje claro: esa Argentina nueva está en riesgo de desaparecer y nosotros la queremos recuperar.

La dictadura de Rojas y Aramburu lee correctamente lo que está en juego.

Ellos, y los actores económicos privilegiados desde adentro del país  y desde fuera  tienen precisamente el proyecto opuesto, y actúan sin límites éticos , sin piedad y sin pasión.

A partir de este momento , y durante dieciocho años, la preocupación central del poder económico-militar fue la de impedir el regreso al gobierno de quienes habían iniciado la construcción de un proyecto de país nacional y popular. Los fallidos intentos de las dictaduras militares por alcanzar la cuadratura del círculo (esto es lograr legitimidad política llamando a elecciones donde le estaba prohibido participar al partido que era mayoría) terminaban invariablemente en nuevas dictaduras que aumentaban la represión sobre el movimiento peronista.

Lo que la dictadura “leyó mal” fue el resultado de su “escarmiento”.

Lejos , muy lejos de sumirse en la apatía y el temor, en las fábricas, los barrios, las villas, los pequeños pueblitos del interior, las escuelas y si, finalmente también , las universidades, se inicia el  lento y constante crecimiento de una ola de resistencias, reclamos , luchas, reuniones que se transformarán en un mar que con el Gral. Perón como líder , quebrará una a una los proyectos represivos de las distintas dictaduras.

La resistencia que se inicia en el levantamiento de junio se inscribe , por  lo tanto , en esa lucha por volver a un proyecto democrático nacional y popular.

Los fusilados de junio florecerán dieciocho años después, en marzo de 1973,  cuando el peronismo vuelva al poder en  forma todavía mas amplia y mayoritaria, incorporando a sus tradicionales columnas sociales (los obreros y los trabajadores urbanos y rurales), a las clases medias  y a los jóvenes universitarios.

Los fusilados de junio siguen floreciendo hoy, sesenta y un años después.


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La doble moral de la legalidad liberal en América Latina

Fernando Rodríguez Ureña * – http://www.la-epoca.com.bo/index.php?opt=front&mod=detalle&id=6007

libertad

La Revolución Francesa fue la partera del Estado Moderno que materializó la visión liberal de la naciente burguesía, procreando una visión de la política que las libertades y la propiedad fueron sus baluartes a defender.

Su sacrosanta división de poderes que presupone un Estado que garantiza su institucionalidad sostenida en la legalidad y el equilibrio de los pesos y contrapesos que produce su racionalidad política, vendría a constituir el tipo ideal de un aparato que gobierna con justeza a la sociedad.

Sin embargo, este modelo ideal es justamente eso. Esos principios a lo largo de la historia fueron subvertidos por el propio sistema, qué en el ejercicio de una doble moral, predica una cosa y practica otra.

Por ejemplo, los golpes de Estado producidos por militares fueron una práctica usual cuando al sistema le convenía derrocar gobiernos que eran antisistémicos, pues cuestionaban sus baluartes mencionados: las libertades y la propiedad.

La experiencia latinoamericana es absolutamente contundente en datos y resultados: gobiernos de orden nacionalista, populista y socialista, fueron desterrados del poder a partir de golpes militares, generalmente cruentos.

La historia de los años 60s es muy clara: Allende en Chile, Torres en Bolivia, Velasco en el Perú, Janio Cuadros en Brasil, Arturo Frondizzi en la Argentina, junto a la Guatemala de Jacobo Arbenz en los 50 o la invasión de la Grenada de Coard 1983, son algunos de los ejemplos que marcaron a fuego a las democracias latinoamericanas.

Durante el ciclo de los Gobiernos democráticos, electos por la vía del voto, el propio sistema produjo otro tipo de injerencias como las democracias restringidas o las democracias controladas, que igualmente eran favorecidas desde el Pentágono y la Casa Blanca.

Hoy la situación no ha cambiado mucho ya que no se usan los golpes de carácter militar sino aquellos los golpes parlamentarios, apoyados por el poder judicial y sustentados por las guerras de cuarta generación y la guerra económica.

Y es más, el modelo que el neoliberalismo usa es aquel derroca parlamentariamente al presidente electo, impone un presidente títere de transición y finalmente impone un candidato fuerte, de derecha, que garantiza el control político y económico de la restauración neoliberal.

En Honduras, Roberto Micheletti se quedó como presidente transitorio luego de sacar a Manuel Zelaya de su legítimo cargo y luego impuso a Porfirio Lobo por la vía electoral.

En Paraguay se da el golpe parlamentario contra Fernando Lugo, imponiendo transitoriamente a Federico Franco para dar paso a Horacio Cartes, quien garantiza el proceso de restauración conservadora.

En el Brasil de Michel Temer se ejecuta el golpe parlamentario en contra de Dilma Rousseff, imponiendo inmediatamente la agenda de la restauración neoliberal. Y claro, en ese modelo, sus días están contados en la medida en que su responsabilidad en actos de corrupción ha desnudado su carácter. Seguramente en los próximos días estaremos presenciando la fabricación de un nuevo presidente para garantizar la restauración.

Temer saldrá de escena como ocurriera con Micheletti en Honduras y Franco en Paraguay.

Así, de una manera maquiavélica se instauran operadores transitorios para clausurar procesos democráticas progresistas y revolucionarios y abrir nuevos periodos que deben aparentar seguir siendo democráticos.

Vivimos una nueva etapa golpista que usa la legalidad democrática como arma que se vuelca contra la democracia liberal misma. Nunca se puso de mayor evidencia la doble moral liberal para hacer política. Ahí sus nuevos manuales y formas de operación.

En ese contexto, es moralmente posible plantearse la necesidad de subvertir esa legalidad fariseica desde una nueva legalidad generada en el seno mismo de los gobiernos democráticamente electos y que impulsan gobiernos progresistas y revolucionarios.

Venezuela se planteó una nueva Constituyente para garantizar su democracia popular.

¿No deberíamos pensar algo parecido para Bolivia? Claro que sí. Frente a la doble moral liberal y burguesa, debemos generar nuestra propia legalidad que impida la restauración del neoliberalismo como ocurrió en la Argentina de Macri o “los procesos golpistas constitucionales” de Brasil, Paraguay y Honduras.

*       Dirigente del Movimiento Guevarista.


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    La puerta giratoria: cómo los neoliberales macristas copan y lucran con el Estado

    Aram Aharonian* – http://www.surysur.net/la-puerta-giratoria-como-los-neoliberales-macristas-copan-y-lucran-con-el-estado/#more-57572

     

    En el gobierno argentino de Mauricio Macri, al menos tres de cada diez funcionarios que integran el gabinete nacional provienen del sector privado y en su mayoría alguna vez ocuparon un puesto de alta gerencia en ese sector, lo que se hace más incomprensible cuando se verifica que éstos ocupan el 60% de los cargos en la Secretaría de la Presidencia y del 50% en el ministerio de Energía, señala un informe del Observatorio de las Elites Argentinas de la Universidad Nacional de San Martín.

    Mauricio Macri, el multiempresario que hoy ocupa la Presidencia opera desde la administración nacional en contra de una estructura formal, salteando todas las normas, atrapadas éstas entre los tentáculos de su emporio económico y financiero. Correo, aerolíneas, blanqueo de capitales de origen desconocido, soterramiento ferroviario, construcción de autopistas, aumentos de peajes, energías renovables, cotización de compra de dólar futuro y hasta exposiciones pictóricas en España, son capítulos de decisiones oficiales que benefician al grupo empresario que lidera el mandatario.

    La expresión puerta giratoria (revolving door en inglés) designa al movimiento de altos cargos entre el sector público y el privado -y viceversa-, en beneficio propio y en perjuicio del interés público.puerta

    El Estado siempre es administrado por un sector político partidario. El pensamiento liberal y sus gobiernos, tras sus banderas de libertad individual, recortan la intervención estatal, apoyados en la defensa de la propiedad privada y la economía de mercado, al que presentan como “regulador” de los procesos de producción, acumulación y distribución. En realidad, ocultan la condición de existencia del actual sistema económico: injusticia, inequidad, diferencia. Una sociedad en la que pocos tienen mucho, muchos tienen poco y algunos no tienen nada. No es ni más ni menos que el más crudo capitalismo del “todo para mí” de usufructo y privilegios.

    Además de la apuesta a beneficiar a los sectores especulativos del agro, la minería y las finanzas, desarrolló con velocidad de meteoro un sistema de apropiación de beneficios para las corporaciones que fueron invitadas a repartirse el aparato del Estado, convertido en un conjunto de gerencias, y una escribanía encargada de favorecer al emporio del Presidente y su familia, que multiplica la transferencia de los pobres a los ricos y del Estado a los privados desatada desde el 10 de diciembre de 2015.

    La desigualdad social se incrementó de manera significativa en 2016 y la brecha entre el ingreso familiar promedio del diez por ciento de los hogares más pobres y el diez por ciento más rico llegó a 18,7 veces: al cuarto trimestre de 2016, el 10% más rico se quedó con el 31,5% de los ingresos mientras que el 10% más pobre retuvo sólo 1,7%.

    Mientras la deuda externa en dólares y la fuga de capitales aumentó desde diciembre de 2015 a más del 15% del PIB, el gobierno habilitó a mediados de mayo de 2017 la cesión de soberanía jurídica en los tribunales de Nueva York y Londres para los próximos 20 mil millones de dólares en bonos que coloque. El masivo proceso de colocación de deuda externa en moneda extranjera emprendido por el gobierno de Macri desde que alcanzó un acuerdo con los fondos buitre (a los que abonó el total reclamado por éstos) no solo incrementa la vulnerabilidad de la economía local sino que la expone a las decisiones de cortes extranjeras donde se imponen los intereses de los acreedores.

    ar ceocracia1Las elites políticas en Argentina son mucho más plebeyas que en otros países de América latina, ya que por las características del modelo industrial de sustitución de importaciones, había incorporado capas que no eran de los grandes apellidos ni de familias patricias, ni de las oligarquías del período 1880-1930, sino que era de capitalistas locales, socios secundarios de procesos de sectores exportadores tradicionales y de extranjerización y privatización de la  economía nacional.

    Las elites económicas argentinas habían incursionado en el Estado durante las dictaduras y en los años 1990 de reforma estructural neoliberal, pero en puestos de menor visibilidad que los de ahora.

    No hay una correspondencia unívoca entre elite política y económica, entre clases altas y elite política como sí lo hay en Perú, Colombia, Chile, Brasil (un poco menos), en Bolivia y en Veneuela antes de los gobiernos de Evo Morales y Hugo Chávez, señala la socióloga Ana Castellani, directora del equipo investigador de la Universidad Nacional de San Martìn (Unsam).

    En Argentina esta toma del poder público se fue construyendo desde 2008, desde el conflicto con el campo que puso en jaque al primer gobierno de Cristina Kirchner hasta el 2015, para ajustar las estructuras (incluso las de impunidad) para que un gobierno popular no volviera jamás. En 2013 se formó el foro de Convergencia Empresaria, con el objetivo común de articular políticamente la fragmentada clase dominante, a veces con intereses que colisionan, lo que bien se puede observar hoy en día.ar macri y fmi

    No es un proyecto productivo y social integrador sino lo único que aglutina hoy a la elite económica argentina es la reforma laboral, ir a la baja del salario real en la Argentina, y trabaja para ello en el debilitamiento y la fragmentación del sindicalismo.

    El escandaloso fallo de la Corte Suprema de Justicia argentina que habilitó el beneficio del dos por uno para crímenes de lesa humanidad cometidos por represores de la dictadura cívico-militar, siembra la posible impunidad y protección legal a los responsables del daño económico y social que la matriz financiera y la deuda externa generaron y siguen generando.

    Nuevamente son los cómplices civiles de la dictadura, desde el poder factual, favorecidos de aquel modelo económico para pocos, quienes presionan a los distintos poderes para reinstaurar las leyes de la impunidad.  Las presiones de los oligopolios mediáticos para dar libertad a genocidas no es nueva y ya al comienzo del gobierno de Macri fue defendido en forma desembozada por el conservador diario La Nación (un editorial con el título No más Venganza que llevó a una movilización contra éste de los propios periodistas del diario).

    Y la Corte Suprema de Justicia argentina parece entusiasmada en liberar genocidas y crear un marco jurídico donde no puedan ser responsabilizados, en un futuro, aquellos que se apropien de las finanzas públicas y depreden el país.

    Porque cuando –por ejemplo- las cláusulas de los acuerdos de deuda externa se estudien saltarán los profundos vínculos entre el respaldo a los genocidas y las políticas de sumisión al capitalismo financiero, lo que provocan hoy vergüenza porque representa un retroceso en dos cuestiones en las que Argentina había sido por más de una década un país modelo.

    El partido de la elite

    sindicalismo.ar ceocraciaNo quedan dudas que Francia es uno de los países más importantes del planeta y el que mejor simboliza lo que se conoce como las tradiciones “humanistas” de la cultura occidental, lo que no le impidió sostener la crueldad del colonialismo. Si Argentina tiene a Macri, Francia no podía quedarse atrás y eligió a un Emmanuel Macron. A pesar de las contradicciones que separan a un país históricamente dominador e imperial  de una sociedad que no llega a una independencia completa  hay semejanzas que llaman la atención.

    Ambos representan el auge de ideas neoconservadoras que defienden la libertad económica y la globalización. Macron, presentado como un “centrista” es –en realidad- parte integrante de la siniestra Banca Rothschild, creadores y principal expresión del sistema bancario mundial. En Europa también funciona la puerta giratoria.

    En Argentina, fue en 2015 cuando se vio cómo constituía gobierno a nivel nacional un partido –Cambiemos- donde la elite económica tiene un peso específico y se juega por incorporarse y copar la función pública y los recursos del Estado. Así el área económica del gobierno se ve inundado (un 30% de los funcionarios totales) de personajes que vienen de ocupar puestos de jerarquía en el sector privado, en grandes empresas (en general trasnacionales), estudios o consultoras y personajes vinculados con la secta católica Opus Dei, como Germán Garavano,  ministro de Justicia y Derechos Humanos y docente de la Universidad Austral (de esa secta).

    Hay otros “opus” colocados con meridiana precisión en los ministerios de Desarrollo Social y Justicia, pero sobre todo en el poder judicial, garante del partido de la elite, y en los sectores de educación y salud,  como el caso del médico mendocino Abel Albino, quien asocia la desnutrición con el deseo sexual.

    En pocos días desembarcaron en el gabinete ministerial de Mauricio Macri ex gerentes de Shell, Techint, General Motors, HSBC, Telecom, Grupo Clarín, LAN, Banco Galicia, Pan American Energy, JP Morgan, Citibank, Telefónica, Coca-Cola, Deutsche Bank, Farmacity y Axion, entre otras empresas. Algunos de los flamantes funcionarios trabajaron en esas multinacionales hasta pocos días antes de asumir y otros fueron reclutados por “cazadores de talentos”, como Egon Zehnder y Stigol & Moore.ar juan jose aranguren2

    “Hay ministerios que están colonizados, como la Jefatura de Gabinete y especialmente Energía y Minería (el ministro Juan José Aranguren fue CEO de la trasnacional Shell) y Agroindustria y Producción: 114 de 364 funcionarios, de los cuales 60 venían de ocupar un alto puesto inmediatamente antes de asumir su función pública”, señala Castellani en entrevista con la revista Acción.

     ¿Cómo se articuló esto, con qué justificativo se incorporaron? Y aquí viene el problema de la puerta giratoria –tema recurrente en las investigaciones de ciencias sociales y políticas y que despuntó con la gran crisis capitalista de 2008- , o sea el flujo de personas que ocupan altos cargos en el sector público y privado, y la falta de transparencia y de una legislación que regule este tránsito y estos conflictos de intereses y de captura de decisión política.

    Lo que dejó al descubierto la crisis de 2008 es la connivencia entre esta elite económica y los funcionarios, donde los que tenían que regular hicieron mutis por el foro. Es más, esta situación causó tal alarma que la Organización de Cooperación para el Desarrollo (OCDE, integrado por los países más poderosos) redactó un documento con recomendaciones exhaustivas.

    Resultado de imagen para macri cambiemosLas medidas sugeridas eran regular el tránsito por la función pública, que implican períodos de enfriamiento previos y posteriores a la entrada y salida del cargo público, códigos estrictos para regular la función pública y evitar conflictos de intereses, dádivas, sobornos o cualquier colusión público-privado, y el establecimiento de organismos de control, descentralizados del poder ejecutivo, con capacidad de sancionar los malos comportamientos.

    En Argentina, en 2001 se modificó la Ley de Ética Pública que prohibía al funcionario público a ejercer un alto cargo privado un año antes y después, y hoy se esgrimen los mismos argumentos, de incorporar a los “mejores”. Hoy el entramado de regulación del tránsito por la función pública para todos los funcionarios es muy débil, “pero ahora el riesgo de captura de la decisión estatal y conflictos de intereses es mucho más salto por el perfil de estos funcionarios”, señala Castellani.

    El largo camino del despojo

    Los Macri construyeron su poder y multiplicaron su fortuna a partir de contrataciones del Estado iniciadas durante la dictadura de Juan Carlos Onganía (1966-70), cuando logró negocios ganaderos millonarios ligados a la exportación de carne con respaldo del Estado.ar MARTINEZ-DE-HOZ-VIDELA

    Carlos Villalba recuerda que con la destrucción económica del país, apoyada en el genocidio de la dictadura cívico militar encabezada por Videla y Martínez de Hoz, se convirtieron en abanderados de la “Patria Financiera”, lograron la estatización de sus deudas y las siete empresas que tenían en 1975 saltaron a cuarenta y seis. Como parte de la “Patria Contratista”, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, lograron contratos muy cuestionados; con Menem pasaron a disfrutar las mieles de las privatizaciones y la pesificación del duhaldismo volvió a tenerlos frente al mostrador de los que toman todo.

    A partir de la última dictadura el grupo se consolidó, logró cambiar reglas de juego económicas y financieras, transitó con ganancias todos los gobiernos de la democracia y, finalmente, puso a su cuadro principal a manejar el Estado nacional con la lógica de su SOCMA, la Sociedad Macri que a lo largo de los años englobó, controló o estuvo vinculada a empresas que operan en diferentes segmentos de mercados nacionales, de Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, como son los de minería, transmisión y generación de energía, servicios ambientales, GNC, concesiones viales, transporte aéreo, explotaciones agrícolas.ar mauricio y Franco Macri

    En poco más de un año de gestión presidencial, Mauricio Macri ya acumuló cinco imputaciones judiciales, que abarcan  a su persona, su familia y a un sinnúmero de funcionarios del Poder Ejecutivo.

    Está siendo investigado en distintos juzgados por cinco causas. Entre ellos, lavado de dinero y omisión maliciosa ante la aparición de los Papeles de Panamá; Ampliación por decreto y contra la letra de la Ley de Exteriorización de capitales del blanqueo de bienes a los familiares de funcionarios públicos; y firma de un memorando de entendimiento con Qatar, que preveía la creación de una estructura offshore, con acceso a las acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la previsional ANSES, con cláusulas presuntamente ilegales, como otorgamiento de actos irregulares o indebidos, estafas y defraudaciones, administración fraudulenta, negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas con perjuicio al erario público.

    Asimismo se tramitan juicios por intento de condonación de la deuda del Correo Argentino, una empresa de su grupo, estimada en 4.600 millones de dólares, y por asociación ilícita, negociaciones incompatibles, defraudación contra la administración pública y tráfico de influencias en la adjudicación de la explotación de rutas de la línea aérea Avianca, que en marzo del año pasado adquirió Macair Jet, propiedad del grupo Macri.

    Causas todavía soterradas

    Hasta el Miami Herald, portavoz de la ultraderecha estadounidense y los  capitales anticastristas de La Florida, aseguró que “llegó a la presidencia de Argentina prometiendo limpiar la corrupción, pero ahora se encuentra atrapado en escándalos de su propia gestión”, con investigaciones de casos relacionados con “los grandes holdings empresariales de su familia”, por acusaciones que van “desde el tráfico de influencia hasta lavado de dinero” y “se han convertido en un dolor de cabeza para su partido de centroderecha de cara a las elecciones legislativas de octubre”.

    Resultado de imagen para soterramiento ferrocarril sarmientoTodavía no está en juicio el casos del soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, una obra con atraso de años y un costo de más de tres mil millones de dólares. La adjudicataria de la obra es IECSA, propiedad de los Macri y su primo Angelo Calcaterra, obra impregnada por sobornos pagados de unos 800 mil dólares pagados por la brasileña Odebrecht al titular de la Agencia Federal de Inteligencia y amigo del Presidente, Gustavo Arribas.

    El banco austríaco Meinl, actor central del concurso del Correo, en el que ya está imputado el Presidente por el intento de condonación de la deuda de su grupo empresario, fue comprado por el emporio de las coimas. Sideco tiene una elevada suma de acciones prendadas por esa entidad, es decir que le debe una importante suma de dinero a la entidad financiera ahora propiedad de Odebrecht, que lo usó para estructurar el multimillonario pago de coimas a 40 empresas off shore.

    Otras causas que avanzan hacia la imputación son las siguientes: el aumento en los peajes de las autopistas favorables a sus empresas, la política de dólar futuro beneficiosa para los funcionarios de su gabinete que definieron los valores, las irregularidades en las licitaciones para el uso de energías renovables, y el escándalo en la licitación para la compra de 50 autobuses eléctricos por parte del Ministerio de Medio Ambiente, ordenada por Macri para favorecer la relación con inversores chinos, que terminó en un cruce de sospechas incluso entre ministros del gabinete.

    A 18 meses de su asunción, la lista de acusaciones contra Mauricio Macri ya es demasiado larga. El salto es de la corrupción a la apropiación integral del Estado por parte de un Grupo Económico.

    La ruta del dineroar macri corrupto caras y caretas

    En Argentina, el terrorismo mediático acosó a la ex presidenta Cristina Kirchner y a su familia con decenas de denuncias de corrupción: inventaron historias de sótanos, cajas de seguridad y cuentas misteriosas, teatralizaron haciendo pozos en la Patagonia, pagaron a periodistas para que difundan esas denuncias, y hasta tuvieron la todopoderosa colaboración de Paul Singer para investigar cuentas offshore en paraísos fiscales y no encontraron nada en Panamá, ni en Delaware, ni en Suiza ni en las Seychelles, recuerda el periodista Luis Bruschtein.

    Lo cierto es que esa campaña de desprestigio –un imaginario colectivo instalado en buena parte del mundo, el de la corrupción de Cristina Kirchner- instaló a Mauricio Macri en la presidencia. Mientras se buscaba infructuosamente indicios de una “ruta del dinero K” empezaron a surgir en paraísos fiscales sociedades y cuentas offshore de Macri y su familia. Al igual que en Brasil, el neoliberalismo usa las denuncias de corrupción para deponer o erosionar a los gobiernos heterodoxos y populares.

    Pero una vez logrado su propósito, comenzaron a surgir evidencias concretas de su propia corrupción, con millones y millones de dólares en danza, que señalan a los referentes del neoliberalismo por delitos multimillonarios de evasión, lavado, coimas, sobornos o de intereses incompatibles con la función pública. Pero, claro, estas evidencias son minimizadas por las mismas corporaciones mediáticas –parte ineludible del poder fáctico del país- que amplificaron al máximo las denuncias contra el kirchnerismo.

    En abril de 2016 el vocabulario de anglicismos se amplió entre los argentinos. De la catarata de documentos encriptados del estudio panameño Mossack Fonseca, dedicado básicamente a vender empresas fantasmas a millonarios pretendidamente anónimos, emergió la palabra “offshore. Y, además de conocer la palabreja, el país supo que su presidente integra la lista maldita, que Mauricio Macri forma parte del selecto grupo de cinco mandatarios en ejercicio, cuyos nombres figuran en la documentación del escándalo financiero mundial.panama papers macri diarios

    Los documentos encriptados de los llamados Panamá Papers, instalaron a Macri en el peor de los escenarios judiciales después de que él, su padre Franco y su tío Jorge Blanco Villegas estuviesen implicados en la causa por contrabando de autopartes hacia Uruguay que volvían “convertidas” en automóviles a la Argentina; un proceso finalmente sepultado por la Corte de Justicia del gobierno neoliberal de Carlos Saúl Menem.

    La publicación de los “Panamá Papers”, instaló en la agenda del mundo entero el tema de la evasión impositiva, lavado de dinero y fuga de capitales, una de las causas estructurales de las recurrentes crisis económicas en los países de la región, un verdadero atentado contra las posibilidades de desarrollo de los países de la región. Ese procedimiento sistemático fluye a través de redes de servicios financieros offshore que funcionan alrededor del mundo y están vinculadas al poder político y al capital trasnacional. Esas estructuras buscan esconder información para evitar o, al menos, disminuir el pago de impuestos.

    En la Argentina, el destape de las empresas off shore constituyó un golpe contra el discurso de “transparencia” y diferenciación de la gestión anterior pregonado por Cambiemos, además de mostrar la forma en que el sistema cuenta con mecanismos legales e ilegales para operar movimientos de multimillonarios provenientes del delito, el lavado, la evasión impositiva.

    Resultado de imagen para empresas offshore de macriLos investigadores argentinos lograron sumar un importante número de sociedades offshore en las que está involucrada, de modo directo e indirecto, la familia Macri, es decir Franco, Mauricio, sus hermanos, tíos y primos: FlegTrading; Kagemusha; Macri Group Panamá S.A, luego Metro Consulting, Cap Loren Panamá S.A.( disuelta), Orion Alliance Corporation (Panamá, 2013), Atoll Services Group Inc, Pymore Ventures Holding S.A. Danae Alliance Company S.A., Aspent Portfolio S.A., Rockford Holding Group S.A.. Y en Brasil, Owners Do Brasil Participações Ltda, Itron do Brasil, Martex do Sul, Mega Consultoría Servicios e Participacoes.

    La perinola de los representantes de los grupos económicos que manejan el gobierno argentino en beneficio de sus corporaciones, dejó al desnudo que la mayoría de los funcionarios y operadores del presidente Macri poseen sociedades o cuentas ultramarinas. Entre ellos el secretario general Fernando de Andreis, vinculado a través de su esposa, su suegro y sus cuñados, con sociedades offshore en guaridas fiscales y la firma offshore Parquemar Group, de Panamá; y el secretario Legal y Técnico de la Persidencia Pablo Clusellas: intermediario entre su estudio jurídico en Buenos Aires y Mossack Fonseca..

    A ellos se suman el Intendente de Vicente López, presidente del Grupo Bapro y primo de Mauricio, Jorge Macri: figura como secretario de Latium Investments Inc. y es titular, junto a su esposa, de Artecity N204, ubicada en Florida, Estados Unidos; el secretario de Derechos Humanos y ex difrectivo de la asociación israelita DAIA, Claudio Avruj (director de la empresa Kalushy S.A., radicada en Panamá) y el operador judicial del actual mandatario y presidente del club Boca Junior, Daniel Angelici: figura como uno de los directores de Corbalan Services Inc, registrada en Panamá , además del intendente de Lanús, Néstor Grindetti (Panamá Mercier International)

    En los últimos 50 años, los piratas y los bucaneros son los grandes empresarios locales, las empresas multinacionales y los bancos y ricos globales y el producto oculto son las múltiples formas modernas del dinero.

    Según Jorge Gaggero, miembro del capítulo latinoamericano de la red TaxJustice, desde su constitución, los Macri usan estas facilidades offshore desde los orígenes de sus negocios y es sabido que en los 70 y los 80 -década de oro para la familia-, el destino preferido de los fondos evadidos y fugados del país era la banca del cantón italiano de Suiza, ubicada en Lugano.

    El Grupo Macri tiene responsabilidades en la fuga de divisas, la principal herramienta que históricamente quitó excedentes del circuito económico argentino. En 1982 se benefició con el endeudamiento y estatización de la deuda de Sideco, Pluspetrol, Socma, Iecsa, Manliba y Dragados y Obras Portuarias y Rszya Producciones, empresas además, sospechadas de autopréstamos. En 1989 se conoció el cobro de sobreprecios al Estado en el servicio de recolección de basura de Manliba y estuvo involucrada en la estafa de Sevel por contrabando de autopartes, gracias a la que evadió 55 millones de pesos/dólares, en un caso por el que Mauricio Macri fue condenado y luego beneficiado por la corte menemista.lavado dolares

    Las firmas Socma y Correo Argentino aparecen en los listados de fuga del 2001. Expertos e investigadores coinciden en que las empresas ficticias juegan un papel fundamental en la canalización de los flujos financieros ilícitos de la evasión fiscal corporativa, la corrupción gubernamental y la actividad criminal.

    El gobierno de Macri –inmerso en una batahola de denuncias de evasión fiscal, fuga de capitales, sobornos y corrupción- ha cabalgado sobre un bien armado mediático mensaje “anticorrupción”. Una vieja canción del brasileño Chico Buarque hablaba con ironía y agudeza de una sociedad en descomposición moral y política que pondera la injusticia y  el terror, donde se generaliza el uso de las falsedades, eufemismos y manipulaciones: Llama al ladrón, cantaba Chico.

    *Periodista, comunicólogo, mágister en Integración, codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE), presidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA)